Mercedes ha fijado sus reglas de combate interno tras el primer gran choque entre George Russell y Kimi Antonelli en el sprint de Canadá: sus dos pilotos podrán seguir peleando duro en la lucha por el título, pero con una línea roja clara, no chocar entre ellos.
El equipo reunió a ambos entre la carrera corta y la clasificación de Montreal después del incidente de la vuelta 6 del sprint, cuando Antonelli intentó adelantar por el exterior en la curva 1, Russell no le dejó espacio a la salida y el italiano tuvo que pisar la hierba. Medio giro más tarde, Antonelli volvió a irse largo al atacar en la curva 8, perdió la posición con Lando Norris y acabó tercero, mientras Russell se llevó la victoria.
Toto Wolff, jefe de Mercedes, explicó a Sky Sports que la discusión sirvió para convertir ese episodio en el marco de referencia de su duelo interno. El equipo, dijo, planteó a sus pilotos si querían correrse “como cualquier tercer coche” o con más margen entre compañeros. La conclusión fue la más agresiva: Mercedes confía en ambos y asume que ninguno esperará que el otro le deje sitio, porque “es simplemente demasiado importante”.
Wolff presentó el debrief como una lección útil más que como un motivo para imponer órdenes de equipo. Su idea fue aclarar hasta dónde pueden llegar dos aspirantes al campeonato que comparten garaje sin rebajar la libertad para competir. En ese sentido, el sprint de Montreal dejó de ser solo un roce puntual y pasó a definir las reglas de enfrentamiento para lo que viene.
Andrea Kimi Antonelli, piloto de Mercedes, aseguró después de la clasificación que el asunto quedó resuelto internamente. “Hemos hablado, lo hemos aclarado y ahora está todo bien”, dijo. Luego añadió que revisaron el incidente y lo hablaron con Wolff, insistiendo en que “ahora está todo bien”.
George Russell, piloto de Mercedes, sostuvo en esa misma comparecencia que el acuerdo no cambia la naturaleza de su pelea. “Sabemos lo que tenemos que hacer y cómo vamos a correr el uno contra el otro”, señaló. También dejó claro que no habrá concesiones: “No vamos a dejar pasar a nadie, da igual que sea un rival o un compañero de equipo”. Al mismo tiempo, recordó la regla básica que debe sostener ese equilibrio: “La norma número uno es no chocar nunca con tu compañero de equipo”.
Russell también restó dramatismo a la reacción de Antonelli tras el sprint y admitió que él probablemente habría respondido igual en la situación inversa. Para Mercedes, sin embargo, el problema no fue solo el enfado por radio, sino comprobar lo rápido que una pelea interna puede poner en riesgo un resultado fuerte.
Ese riesgo pesa más por el momento deportivo del equipo. Antonelli llega al Gran Premio de Canadá como líder del Mundial con 106 puntos, por los 88 de Russell, y ambos ocuparán la primera fila de salida. Wolff describió lo ocurrido como un “buen aprendizaje” para evitar que otra batalla entre sus dos pilotos comprometa una victoria o eleve aún más la tensión en una lucha por el campeonato que ya se disputa también dentro de Mercedes.
© Jonathan Borba