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Mercedes avala el V8, pero con híbrido potente

Toto Wolff, jefe de Mercedes F1, alineó a Mercedes con un posible regreso del motor V8 a la Fórmula 1, aunque dejó claro en Miami que la marca solo lo apoyaría dentro de una fórmula híbrida de altas prestaciones y no como una vuelta a la combustión pura.

Preguntado por la posibilidad de respaldar el movimiento que la FIA prepara, Wolff fue tajante: “Estamos totalmente a favor”. En declaraciones a PlanetF1.com, también subrayó el vínculo de Mercedes con esa arquitectura: “Nos encantan los V8. Tenemos grandes recuerdos. Desde nuestro punto de vista, ese era un motor puramente Mercedes, subiendo hasta arriba de vueltas”.

Su posición llega en un momento de creciente malestar en el paddock con la normativa técnica de 2026 y mientras el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, plantea un posible retorno de los V8 para 2030 o 2031. En ese debate, Wolff respaldó una simplificación del rumbo técnico, pero puso un límite claro a cualquier giro regulatorio.

El austriaco advirtió de que la F1 perdería conexión con la realidad si eliminara demasiado peso de la electrificación. Dijo que sería “un poco ridículo” llegar a 2030 o 2031 con una solución “100% de combustión”, y planteó que la cuestión central es cómo aportar suficiente energía desde la batería si el campeonato no quiere depender por completo del motor térmico.

Ahí es donde Mercedes sitúa su propuesta. Wolff habló de un “mega motor” que combine una base V8 con una parte eléctrica todavía relevante: “Quizá podamos extraer 800 caballos del motor de combustión y luego añadir 400 caballos, o incluso más, de energía eléctrica”. Esa idea dibuja una unidad de potencia de alrededor de 1.200 caballos y convierte a Mercedes en uno de los fabricantes que no solo aceptan discutir el regreso del V8, sino que intentan definir qué forma debería tener.

Wolff añadió que la marca participaría si el proceso se desarrolla “de forma estructurada” y teniendo en cuenta “las realidades financieras de los fabricantes”. También sostuvo que, aunque no es una situación sencilla, Mercedes estaría lista para implicarse “si se planifica y ejecuta correctamente” con el objetivo de volver “con un verdadero motor de carreras”.

Ese apoyo, sin embargo, no implica abrir la puerta a un cambio inmediato de las reglas. Wolff rechazó tocar la normativa de motores a corto plazo y lanzó una advertencia directa: “La gente que habla de cambiar la normativa de motores a corto plazo debería preguntarse cómo valora la F1 en este momento”. La posición de Mercedes, por tanto, refuerza el debate sobre el V8 como horizonte de medio o largo plazo, pero con la electrificación todavía en el centro de la próxima gran decisión técnica del campeonato.