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Mercedes afronta en Mónaco el cierre de su laguna

Desde este 1 de junio, coincidiendo con el Gran Premio de Mónaco, la FIA aplica antes de lo previsto un nuevo control de la relación de compresión a 130ºC para cerrar la interpretación reglamentaria que, según sus rivales, permitió a Mercedes rozar un 18:1 pese al límite fijado en 16:1.

La clave del caso estaba en cómo se medía hasta ahora ese parámetro en los motores de 2026. El reglamento exigía comprobar la relación de compresión con el motor a temperatura ambiente y el coche parado en el pit lane. Según la información publicada durante la pretemporada, Mercedes HPP habría aprovechado esa redacción con materiales de expansión térmica para que la unidad cumpliera el 16:1 en frío, pero alterase sus condiciones internas cuando alcanzaba temperatura de funcionamiento en pista.

La FIA respondió tras las protestas de otros fabricantes de unidades de potencia y adelantó un cambio que inicialmente estaba previsto para el 1 de agosto, después del Gran Premio de Hungría. En lugar de esperar al verano, lo ha puesto en vigor al inicio de la gira europea, seis grandes premios antes de lo programado.

En un comunicado confirmado el 28 de febrero, la FIA explicó que «se ha dedicado un esfuerzo importante a la búsqueda de una solución sobre la cuestión de la relación de compresión» y añadió que «la FIA ha trabajado para encontrar una solución de compromiso que determina que la relación de compresión será controlada tanto en condiciones en caliente como en frío a partir del 1 de junio».

La medida golpea directamente el principal foco técnico del arranque de temporada porque Mercedes ha dominado el campeonato hasta ahora. El equipo alemán ha ganado los cinco primeros grandes premios de 2026 y llega a Mónaco al frente del Mundial de constructores con 74 puntos de ventaja sobre Ferrari. La incógnita es si ese nuevo protocolo puede recortar una superioridad que, hasta ahora, nadie ha podido discutir en pista.

El problema para sacar conclusiones inmediatas es el escenario elegido. Mónaco es uno de los circuitos menos sensibles a la potencia del motor, así que el efecto real del cambio puede quedar difuminado en las calles de Montecarlo. Si Mercedes mantiene su ventaja este fin de semana, eso no bastará para cerrar el debate; el impacto deportivo de la nueva medición apunta a evaluarse mejor en citas posteriores como Barcelona.