© Spencer

McLaren apunta al motor Mercedes tras Silverstone

McLaren salió de Silverstone señalando dos problemas inmediatos en su bajón de rendimiento: sigue siendo el único cliente de Mercedes sin la última especificación de la unidad de potencia y, al mismo tiempo, admite que ha perdido terreno frente a sus rivales en el ritmo de desarrollo del coche.

Andrea Stella, jefe del equipo McLaren, y Zak Brown, CEO de la escudería, situaron ahí una parte central de la explicación tras un fin de semana en el que el equipo quedó claramente por detrás de Mercedes y Ferrari. Brown ya había reconocido antes del Gran Premio de Gran Bretaña que McLaren era “el único” equipo con motor Mercedes que aún no había recibido el nuevo motor, aunque añadió que llegará “pronto”.

Brown restó dramatismo al retraso y lo vinculó a la gestión de la temporada. “Necesitamos la unidad actual de Mercedes. Somos el único que no tiene el motor nuevo, que llegará para nosotros en breve”, dijo en Silverstone. Después explicó que McLaren todavía tiene kilometraje útil en su grupo actual de motores y que, por tanto, debe esperar hasta que toque hacer un cambio: “Tienes que ir rotando los motores y todavía nos queda vida en los que usamos ahora, así que tenemos que esperar hasta hacer un cambio de motor”.

El problema para McLaren es que la desventaja no quedó solo en una cuestión de calendario. En clasificación, Stella reveló que el equipo se vio sorprendido por una técnica de despliegue de energía utilizada por Mercedes, visible cuando sus pilotos levantaban completamente el pie justo antes de la línea de meta para evitar la reducción progresiva de potencia eléctrica. “Nos sorprendió un poco, porque no es algo de lo que hubiéramos hablado antes, y no estoy nada seguro de que esté disponible para nosotros”, dijo. Añadió que probablemente esa forma de usar la unidad de potencia “requiere elementos adicionales” en la manera de operarla.

Ese episodio reforzó una sospecha que McLaren ya arrastraba sobre su rendimiento en recta. Stella dijo que siguen existiendo “interrogantes” sobre la velocidad punta incluso teniendo en cuenta diferencias de resistencia aerodinámica, y confirmó que el equipo mantiene conversaciones técnicas con Mercedes HPP para extraer más de la unidad de potencia actual. También apuntó a la futura actualización de especificación como una posible ayuda en ese apartado.

Aun así, Stella situó el principal origen del retroceso en otra área: las mejoras del coche. Según el italiano, McLaren está “fuera de sincronía” con el ciclo de actualizaciones de sus rivales, y ese es “probablemente el factor más importante”. Calculó que cada paquete nuevo está aportando alrededor de tres décimas por vuelta a quienes lo introducen, una cifra que no borraría por sí sola una desventaja de cerca de medio segundo frente a Ferrari y Mercedes, pero sí aliviaría una parte importante del problema. La última gran evolución del MCL40 llegó en Miami y el siguiente paquete importante está previsto para el Gran Premio de Hungría.

Los resultados de Silverstone dieron peso a ese diagnóstico. McLaren fue, en la práctica, el cuarto equipo del fin de semana. Lando Norris terminó tercero en la Sprint y cuarto en la carrera principal de 52 vueltas, mientras Oscar Piastri fue séptimo el sábado y acabó 11º el domingo después de tener que cambiar el alerón delantero en la primera vuelta tras un toque con Liam Lawson.

Con Hungría y el parón de verano ya a la vista, McLaren llega a su siguiente fase de reacción necesitando que coincidan dos cosas: recuperar el terreno perdido con nuevas piezas y, por fin, incorporar una especificación de motor Mercedes que en Silverstone siguió faltando justo cuando más visible se hizo la pregunta sobre su rendimiento en recta.