Liam Lawson fue baja para la sprint qualifying del GP de Canadá después de que una fuga hidráulica en la FP1 le dejara parado en pista, sin dirección asistida, y Racing Bulls no lograra reparar el coche a tiempo.
El problema apareció apenas 12 minutos después del inicio de la única sesión de entrenamientos del fin de semana sprint en Montreal. Lawson se detuvo a la salida de la curva 2 con su Racing Bulls, lo que primero activó un virtual safety car y después una bandera roja para retirar el coche con seguridad.
El contratiempo tuvo un peso especial por el formato del fin de semana. Lawson perdió prácticamente toda su única toma de contacto antes de una sesión clasificatoria inmediata, aunque la FP1 fue ampliada cuatro minutos para el resto de la parrilla. Para él, en cambio, el daño ya estaba hecho.
La magnitud del problema tardó en aclararse. Alan Permane, jefe de Racing Bulls, explicó en la rueda de prensa de jefes de equipo en Montreal que el origen inicial era “una fuga hidráulica”, pero admitió que ni siquiera tenían aún el coche de vuelta en el garaje unos 40 minutos después del final del entrenamiento. “Es muy frustrante, especialmente en un fin de semana sprint. Es duro perder el coche tan pronto”, dijo Permane. “Puede ser algo muy simple y que podamos salir sin problemas en la próxima sesión, o puede ser algo un poco más terminal, así que habrá que esperar.”
La situación se complicó todavía más porque el monoplaza quedó bajo investigación por un posible problema en el CDS, el sistema de desacoplamiento del embrague. Permane lo definió como “una parte crítica de la recuperación del vehículo en la Fórmula 1 tras un accidente o una detención”, ya que permite a los comisarios desacoplar el embrague incluso con el motor parado. En el caso de Lawson, el punto muerto no funcionó correctamente durante la retirada del coche.
Racing Bulls trabajó contrarreloj, pero el retraso en la recuperación del monoplaza y el alcance del desmontaje dejaron poco margen. A diez minutos del inicio de la sprint qualifying, el coche seguía sin caja de cambios y le faltaban otros componentes clave. Cuando arrancó la sesión, Lawson estaba en el muro y sin el mono puesto, señal definitiva de que el equipo no había conseguido devolver el coche a pista.
La avería inicial terminó así por convertirse en un golpe directo a todo el fin de semana de Lawson en Montreal, porque no solo le costó la sprint qualifying, sino también casi toda la preparación disponible en un formato que apenas ofrece margen para recuperarse.
© Jonathan Borba