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Komatsu rechaza otro agujero en el límite de gasto

Ayao Komatsu ha advertido de que la Fórmula 1 no puede convertir los retoques previstos para 2027 en las unidades de potencia en otra vía para disparar los costes, y sostiene que si esos cambios suponen otros cinco o diez millones por equipo o exigen elevar el límite presupuestario, la categoría estaría yendo en la dirección equivocada.

El jefe de Haas lanzó ese mensaje en Canadá, en pleno debate sobre cómo corregir los problemas que han aparecido al inicio del nuevo ciclo técnico de 2026. En el paddock se estudia mover el reparto de potencia de un equilibrio cercano al 50:50 entre motor térmico y parte eléctrica a una proporción aproximada de 60:40 a favor del V6, después de un arranque de era marcado por la gestión extrema de energía, el lift-and-coast y diferencias de velocidad entre coches.

Para Komatsu, el problema no es solo el objetivo, sino la factura. “Lo que me gustaría que la FIA y la dirección de la F1 escucharan por parte de los equipos es la cuestión del coste”, dijo el japonés. “Es ridículamente caro. Estos reglamentos de unidades de potencia ya son extremadamente caros, así que hacer ciertos cambios para el reglamento del próximo año... si eso va a costar a cada equipo otros cinco o diez millones, desde luego no es la dirección correcta para nosotros”. Komatsu añadió que, desde la perspectiva de los equipos, “tenemos que simplificar y reducir costes en todas las áreas”.

Su preocupación pasa por el tipo de soluciones que se están poniendo sobre la mesa. Aumentar el flujo de combustible, reducir el límite de despliegue eléctrico y tocar potencialmente las especificaciones de la batería no sería, a su juicio, un simple ajuste del motor. Ese camino podría obligar a rediseñar depósitos de combustible y provocar cambios de chasis, con un impacto técnico y financiero mucho mayor.

Ahí entra otro punto de fricción en las conversaciones: la posibilidad de una subida puntual del límite presupuestario para absorber esos costes de adaptación. Komatsu la rechazó de plano. “Ese es el problema. No quiero aumentar el límite presupuestario”, afirmó. “El límite de este año ya es mucho más alto. Y si seguimos encontrando una razón para subirlo otros dos millones o cinco millones, entonces deja de ser un límite presupuestario”.

Pese a ello, Komatsu no cerró la puerta a cualquier evolución para 2027. Su posición es que todavía hay margen para mejorar el espectáculo y corregir excesos sin reabrir por completo el reglamento técnico, siempre que las modificaciones no alteren de forma fundamental la homologación actual de la unidad de potencia ni el tamaño de la batería.

Puso como referencia el enfoque adoptado este mismo año con los cambios reglamentarios introducidos para Miami. Según explicó, la intención era actuar sin castigar a quienes ya habían hecho un buen trabajo con el proyecto actual, centrándose en cuestiones de seguridad, en las diferencias de velocidad y en aquellas partes sensibles del reglamento que impiden a los pilotos atacar al límite en clasificación. Ese es, para Haas, el marco que debería seguir la F1 ahora que intenta arreglar su nueva fórmula de motores sin vaciar de sentido el control de costes.