Lewis Hamilton ha revelado por primera vez que un fuerte accidente en un test privado de Ferrari en Barcelona, en enero de 2025, le provocó una seria lesión en el cuello que arrastró durante meses al inicio de su etapa con la Scuderia.
Antes del Gran Premio de Austria, el siete veces campeón del mundo explicó que golpeó “muy fuerte” el muro durante aquella jornada de pruebas y que el impacto desplazó uno de los discos de su cuello hasta afectar a un nervio. “No pude hacer gran cosa durante unas nueve semanas”, dijo Hamilton.
Lewis Hamilton, piloto de Ferrari, detalló que las secuelas fueron mucho más severas de lo que se sabía hasta ahora. “Tenía quiropráctico cada día, fisio cada día, no podía dormir, tomaba muchos analgésicos y tuve que ponerme inyecciones”, contó. Añadió que hizo “todo lo posible” para solucionarlo, pero convivir con ese problema “no es fácil en la posición en la que vas sentado” en un Fórmula 1.
La confesión da un contexto nuevo a su primera temporada con Ferrari. Hamilton ya había deslizado después de Mónaco que aquel golpe no había sido menor, pero no había explicado públicamente el alcance real de la lesión. Ahora ha reconocido que la “arrastró durante meses” en una campaña de debut que resultó decepcionante y que, según uno de los relatos recogidos, fue la primera de toda su carrera en la Fórmula 1 sin subir al podio.
La revelación llega justo cuando su situación deportiva ha cambiado. Su victoria en el Gran Premio de España, la primera con Ferrari y lograda en Barcelona, llegó en su intento número 31 y ha coincidido con un 2026 mucho más sólido, con varios podios y el segundo puesto en el campeonato de pilotos.
Ese triunfo, unido al abandono tardío de Andrea Kimi Antonelli, le dejó a 41 puntos del liderato, una muestra de cuánto ha cambiado el panorama alrededor de Hamilton desde aquel inicio de etapa en Ferrari condicionado por una lesión que hasta ahora había permanecido en privado.
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