Lewis Hamilton fue exonerado por los comisarios de la FIA tras la Sprint del Gran Premio de Canadá, que terminó sin más medidas por la supuesta ganancia de ventaja al salirse de pista en la curva 13 y que había dejado en el aire su sexto puesto final.
La investigación se centró en un incidente en la chicane final de Montreal que no apareció en la retransmisión oficial. En su decisión, los comisarios explicaron que revisaron "datos del sistema de posicionamiento/señalización, vídeo, cronometraje, radio del equipo y vídeo onboard" antes de concluir que el Ferrari número 44 iba por delante del McLaren número 81 de Oscar Piastri en la aproximación a la curva 13, se salió de pista, atravesó la chicane y regresó todavía por delante.
La clave del fallo fue que la FIA no consideró que Hamilton hubiera obtenido una ventaja duradera. En el documento oficial, los comisarios señalaron que "el coche 81 no estaba en posición de adelantamiento sobre el coche 44". Por eso añadieron: "En consecuencia, los comisarios no consideraron que el coche 44 estuviera 'defendiendo' su posición y, por tanto, no se estimó que hubiera obtenido una ventaja duradera, de acuerdo con las Directrices sobre Normas de Conducción".
La resolución cerró un final enredado para Hamilton en el Circuit Gilles Villeneuve. La Sprint, disputada a 24 vueltas, se le complicó definitivamente en el último giro, cuando pasó de la cuarta a la sexta posición después de haber golpeado antes con la parte trasera derecha de su SF-26 el Muro de los Campeones.
En las curvas finales perdió primero la posición con Piastri y luego con su compañero Charles Leclerc. Hamilton explicó después de la carrera que "Piastri se puso a mi lado en la última curva y básicamente me adelantó, y con eso también perdí posición con Charles".
La decisión de no actuar deja intacto el resultado de Hamilton en la Sprint, pese a que durante varias horas el incidente de la curva 13 amenazó con agravar todavía más un sábado ya problemático para Ferrari en Montreal.
© Jonathan Borba