La FIA obligará en el GP de Mónaco de 2026 a usar el mapa motor Rev 1 y a correr sin zonas de straight mode, con un recorte del despliegue eléctrico desde 200 km/h hasta desaparecer a 300 km/h para limitar la velocidad punta por seguridad en el trazado urbano.
La medida convierte Montecarlo en una excepción dentro de las nuevas reglas de Fórmula 1. Sus rectas muy cortas, las frenadas fuertes y las curvas lentas facilitan mucho la recuperación de energía, así que los coches podían llegar a las entradas de curva con más potencia de la deseada entre muros. Ese riesgo es el que ha llevado a la FIA no solo a eliminar el straight mode en Mónaco, sino también a imponer una configuración específica para reducir el rendimiento en línea recta.
La diferencia respecto a otros circuitos es clara. En el modo estándar Base, la limitación del MGU-K empieza a aplicarse a partir de 290 km/h. En Mónaco, con el Rev 1 obligatorio, la entrega máxima de la unidad eléctrica empieza a caer progresivamente desde 200 km/h. El efecto práctico es que los coches no podrán usar energía de batería al llegar a 300 km/h. El modo de adelantamiento seguirá disponible, pero también con restricciones: conservará 150 kW a 300 km/h antes de caer a cero a 310 km/h.
El contexto del circuito ayuda a explicar por qué el ajuste puede cambiar el comportamiento de los coches más de lo que sugieren solo las cifras. Según The Race, Mónaco tiene la distancia limitada por potencia más corta de toda la temporada 2026, con 1.388 metros, frente a los 1.885 del Hungaroring, los 2.278 de Interlagos, los 4.218 de Monza y los 4.594 de Spa. Eso reduce la necesidad de gestionar energía como en otros fines de semana y abre la puerta a una conducción menos condicionada por el ahorro eléctrico.
Ollie Bearman, piloto de Haas, cree que ahí puede estar una de las sorpresas agradables del fin de semana. “Quizá sean un poco más divertidos de pilotar. Eso podría estar bien”, dijo. Después explicó que en Mónaco no espera demasiado margen para innovar con la energía porque “es muy temprano en Mónaco por razones obvias de seguridad”, y anticipó un escenario más natural: “Podemos pilotar como queramos, usar las marchas que queramos y no tener que hacer esas tonterías de lift-and-coast”.
Charles Leclerc, piloto de Ferrari, también ve Montecarlo como uno de los circuitos que mejor pueden sentar a esta generación de coches. “Creo que Mónaco va a ser una de esas carreras en las que estos coches pueden ir muy bien”, afirmó. Leclerc señaló que los monoplazas son ahora más ligeros, algo que beneficia especialmente a un trazado así, y añadió que el componente eléctrico tendrá menos peso porque “vamos a recargar bastante con todas las curvas que hay”.
Ese es el giro más llamativo del fin de semana: la pista más lenta del calendario obligará a frenar a los coches de 2026 para que no sean demasiado rápidos, pero ese mismo recorte puede hacer que Mónaco se convierta en una de las citas con un pilotaje más libre y más cercano a lo que los pilotos llevaban tiempo pidiendo con la nueva normativa.
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