Frédéric Vasseur sostiene que la FIA recortó de forma “un poco injusta” una ventaja real de Ferrari en las salidas de 2026 al introducir, justo antes del campeonato, un nuevo procedimiento pre-salida de cinco segundos por motivos de seguridad después de que los rivales se alarmaran en los test de Baréin.
El jefe de Ferrari explicó a The Race que esa superioridad no fue casual, sino el resultado de una decisión técnica deliberada. Ante la desaparición de la ayuda eléctrica del MGU-H para acelerar el turbo, Ferrari optó por un turbo más pequeño para que cargara antes en la arrancada, aun a costa de sacrificar algo de velocidad punta y rendimiento a alto régimen. “La salida es, con diferencia, el tema más importante”, dijo Vasseur. “La disyuntiva era si queremos ganar una décima de segundo o si preferimos perder cinco posiciones en la salida. Si le preguntas a los ingenieros, te dirán que busquemos una buena salida”.
Según Vasseur, Ferrari ya había advertido a la FIA un año antes de que el reglamento de 2026 podía generar problemas en las arrancadas. El asunto, dijo, se trató tanto en el Sporting Advisory Committee como en el Power Unit Advisory Committee, y la respuesta entonces fue clara: los equipos debían diseñar sus coches para cumplir el reglamento, no esperar que el reglamento se adaptara a sus coches.
La situación cambió cuando en Baréin quedó expuesto hasta qué punto las salidas iban a ser problemáticas para varios equipos y hasta qué punto Ferrari había encontrado una solución más eficaz. Vasseur situó como momento clave una práctica de salida en la que Lewis Hamilton pasó de undécimo a primero, mientras otros coches con turbos más grandes corrían el riesgo de quedarse prácticamente parados en los primeros metros.
La respuesta de la FIA fue implantar un procedimiento pre-salida con una luz azul y cinco segundos extra antes de la secuencia de semáforos para que los pilotos pudieran cargar el turbo. La medida buscaba reducir el riesgo de que algún coche se quedara clavado en parrilla, pero también alivió el problema de los rivales de Ferrari.
Vasseur no discute que la FIA tuviera capacidad para actuar por seguridad, pero sí cuestiona el efecto que tuvo sobre una ventaja que Ferrari había construido dentro de los parámetros iniciales. “Imagina que sin la luz azul algunos coches seguirían en la parrilla en China”, señaló. “Se pueden esgrimir motivos de seguridad, y es un derecho de la FIA que yo simplemente tengo que aceptar, pero creo que también es un poco injusto para nosotros”.
El francés fue más allá al cargar contra la presión de otros equipos. Recordó que, después de la postura inicial de la FIA, acabó habiendo “el 40% de la parrilla” quejándose de que la situación era muy peligrosa. “Políticamente, fue una jugada bien ejecutada, pero no muy justa”, afirmó.
Pese a la modificación, Ferrari sigue siendo, según Vasseur, el coche más eficaz cuando se apagan las luces. Lo que ha cambiado es la dimensión de esa superioridad. La intervención de la FIA redujo significativamente la ventaja que había logrado con su concepto de motor y ayudó a rivales como Mercedes, Red Bull y McLaren a limitar sus problemas en la fase más crítica de la salida.
Ahí es donde Ferrari sitúa el agravio. Vasseur insistió en que su equipo desarrolló la unidad de potencia con un criterio concreto y que después se encontró con una solución reglamentaria que alteró el equilibrio que había previsto. “Fue un poco duro para nosotros”, dijo. “Entiendo lo que hicieron por motivos de seguridad, pero la otra opción habría sido pedirles al resto de coches que salieran desde el pit-lane”
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