Ferrari prepara para el GP de Austria el estreno de la primera de sus dos actualizaciones extra de la unidad de potencia de 2026, un movimiento con el que quiere recortar de forma inmediata el déficit del 4% al 6% que la FIA le atribuye frente al mejor motor de la parrilla dentro del sistema ADUO.
Ese margen, revelado por informaciones publicadas durante el fin de semana de Mónaco a partir de análisis confidenciales de la FIA, sitúa a Ferrari entre los fabricantes con derecho a más concesiones en el programa Additional Development and Upgrade Opportunities. Según esas cifras, Maranello podrá introducir dos evoluciones adicionales en 2026 y otras dos en 2027.
La ofensiva de Ferrari llega en un contexto sensible dentro del paddock. Los datos filtrados señalaron a Red Bull-Ford como referencia absoluta en rendimiento de motor, lo que le cerraría la puerta a actualizaciones extra este año, pero esa conclusión ha sido discutida. Ferrari considera que la verdadera referencia es Mercedes, mientras que Red Bull también pidió aclaraciones a la FIA sobre el resultado de la evaluación.
Pese a esa revisión aún pendiente, Ferrari ya tiene definido su calendario. La primera fase está prevista para Austria, del 26 al 28 de junio, coincidiendo con la introducción de la tercera unidad de potencia de la temporada. La segunda llegará en septiembre, en Monza, junto al cuarto motor del año y a la segunda actualización permitida por el ADUO.
La expectativa interna es alta. Según las informaciones publicadas, el paquete completo de modificaciones podría aportar alrededor de 30 caballos de potencia, y la primera evolución tendría potencial para reducir a la mitad la desventaja actual respecto a Mercedes. El momento tampoco es casual: Austria, Gran Bretaña y Bélgica forman un tramo del calendario especialmente exigente para el motor y para la gestión de energía.
Ferrari ya trabaja en esta versión revisada desde el inicio de la temporada, con una estrategia liderada por el responsable de motores Enrico Gualtieri. Su condición de fabricante rezagado dentro del ADUO también le permite intervenir de forma más profunda en componentes internos de la unidad de potencia, algo clave en un plan que no busca un simple ajuste, sino una recuperación real de prestaciones.
Esa es la base de la apuesta de Maranello para cambiar su posición en 2026. Con un SF-26 que internamente consideran muy fuerte como chasis, Ferrari cree que el impulso en la unidad de potencia puede acercarle de nuevo a la cabeza antes del parón veraniego y meterle de lleno en la pelea por los títulos.
© United Autosports