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Colton Herta debutará con Cadillac en la FP1 de Barcelona

Cadillac ha confirmado que Colton Herta disputará cuatro sesiones de entrenamientos libres 1, empezando en Barcelona en junio, en el paso más concreto hasta ahora del estadounidense hacia un futuro asiento en Fórmula 1.

El piloto de 26 años ya ha sido nombrado piloto de pruebas del equipo, aunque no puede ejercer como reserva por sus limitaciones de superlicencia. Eso da un peso especial a este programa de rookie FP1, porque servirá como una evaluación directa de su candidatura mientras sigue compitiendo en Fórmula 2.

Herta dejó claro en el podcast Beyond The Grid que todo su plan pasa por llegar a la F1 con Cadillac. “Siempre ha sido mi objetivo llegar aquí, y el paso a la Fórmula 2 sirve para prepararme lo mejor posible para ser piloto de Fórmula 1, con Cadillac en mente”, dijo. Sobre su primera salida oficial en Barcelona, añadió: “Es genial ver que todo esto va encajando. Mi primera toma de contacto con el coche en Barcelona será algo muy especial”.

La oportunidad también llega con presión. Herta explicó que se la tomará “muy en serio” porque no se trata solo de ir rápido, sino de que el equipo obtenga valor de su presencia en el coche. En paralelo, su preparación se intensificará en el simulador antes de Barcelona, después de una primera fase de trabajo realizada incluso antes de los test invernales, cuando el coche todavía no había rodado en pista.

Ese estreno llega en un contexto competitivo exigente. Cadillac ya cuenta con Sergio Pérez y Valtteri Bottas, los dos ganadores de grandes premios, así que Herta sabe que necesita algo más que potencial. En una entrevista con Autosport, resumió así el criterio que cree decisivo para aspirar a un volante: “Probablemente todo se reduce a la velocidad pura, ¿no? Eso es lo más importante, por eso te contratan, y luego el resto viene después”.

Su argumento más fuerte está en su velocidad a una vuelta. En IndyCar logró 16 poles, una cifra que entre los pilotos actuales de la categoría solo superan Will Power, Scott Dixon y Josef Newgarden. De esas 16, 15 llegaron en circuitos permanentes, una referencia más útil para su adaptación al entorno europeo.

Barcelona, además, aparece como el escenario ideal para empezar este examen. Herta ya compitió allí en 2016 en la Euroformula Open, donde fue segundo en la primera carrera y ganó la segunda, y también completó 205 vueltas en los test de pretemporada de F2. Aunque no corría allí desde 2016, considera que el trazado sigue siendo en gran parte reconocible pese a los cambios en la curva 10 y la desaparición de la chicane final.

“Si solo tengo que volver a aprender dos curvas, me parece perfectamente bien”, dijo. También cree que, más allá de algunos cambios en pianos y baches, es un circuito en el que debería sentirse cómodo. Esa familiaridad puede ser importante en una sesión en la que el margen para impresionar será mínimo.

El debut en FP1 coincide con su intento de construirse méritos propios en Fórmula 2. Su estreno en Melbourne fue complicado: se accidentó a las ocho vueltas de la única sesión de libres, se clasificó 14º y luego remontó hasta la séptima posición en la carrera principal para abrir su casillero.

Herta reconoció a Autosport que aquel primer fin de semana fue “decepcionante”. Admitió que el accidente le dejó demasiado atrás en preparación y que en F2 la clasificación resulta crítica, porque meterse entre los diez primeros condiciona las oportunidades de puntuar en ambos días. Aun así, vio señales positivas en su ritmo de carrera y en la progresión mostrada durante el fin de semana.

Por eso, las cuatro FP1 con Cadillac llegan en un momento clave. No le convierten todavía en candidato inmediato a un asiento, pero sí le dan el primer escaparate real en un fin de semana de Fórmula 1 para demostrar a Cadillac que su velocidad puede sostener una apuesta futura.