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Cadillac ve progreso, pero la fiabilidad frena el salto

Cadillac cerró el viernes del GP de Austria con una conclusión partida en dos: su gran paquete de mejoras sí mostró un salto real de rendimiento con Valtteri Bottas, pero los problemas de fiabilidad en ambos coches impidieron completar el trabajo y dejaron la validación del avance a medias.

La mejor señal llegó por la mañana en el Red Bull Ring. Bottas fue 13º en la FP1, una de las posiciones más competitivas del MAC-26 en una sesión esta temporada, y confirmó después que las novedades habían funcionado. Valtteri Bottas, piloto de Cadillac F1, explicó que “los Libres 1 han sido positivos, ya que hemos podido evaluar las mejoras durante la sesión y todo parecía funcionar tal y como esperábamos. Creo que hemos dado un paso adelante en el rendimiento general del coche”.

Ese impulso se cortó por la tarde. El propio Bottas apenas pudo continuar en la FP2 por un problema mecánico que derivó en sobrecalentamiento y le obligó a volver lentamente al garaje. Nick Chester, director técnico de Cadillac, detalló que el contratiempo no estuvo relacionado con la evaluación aerodinámica del paquete, sino con un fallo de montaje en la zona media delantera del suelo, que hizo que el coche rozara demasiado el asfalto y provocó incluso un pequeño fuego.

En el otro lado del garaje, Sergio Pérez prácticamente perdió el día entero. El mexicano sufrió un problema eléctrico en la unidad de potencia en la FP1, se detuvo en pista cerca de la curva 3 y provocó una bandera roja al final de la sesión. En la FP2 volvió a pararse, esta vez en la curva 6, después de completar solo un par de vueltas. Entre ambas sesiones apenas sumó 16 vueltas.

Pérez admitió que la situación dejó a Cadillac sin referencias suficientes en su coche. Sergio Pérez, piloto de Cadillac F1, dijo tras la jornada: “Quiero empezar por lo positivo, que es que estamos más cerca. Valtteri ha tenido una buena sesión esta mañana, podíamos ver un poco de luz. En mi caso, desafortunadamente, el rodaje ha sido muy limitado hoy, no sabemos realmente cuál es el problema, por lo que vamos a cambiar casi todo para que así mañana podamos tener un día limpio. Tenemos mucho trabajo por delante”.

La consecuencia es que Cadillac solo pudo extraer datos consistentes de una sesión limpia, la FP1 de Bottas, justo la tanda en la que debía comprobar el efecto de las piezas nuevas. El equipo llegó a Austria con un paquete importante centrado en la carrocería, el suelo y la refrigeración, y las primeras lecturas fueron alentadoras, pero el viernes no permitió completar un programa normal de pruebas.

Chester insistió en que, pese al caos, el balance inicial del paquete es positivo en términos de rendimiento. El responsable técnico describió el día como complicado, aunque remarcó que las indicaciones de la FP1 muestran que Cadillac “ha dado un pequeño paso”. También dejó claro dónde está ahora la prioridad inmediata: resolver los fallos para tener una FP3 limpia. Solo así podrá comprobar si esa mejora basta para acercarse al Q2 y sostener de verdad el intento de Cadillac de meterse en la pelea del grupo medio.