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Williams inicia en Miami su plan para salvar el FW48

Williams llevará a Miami la primera fase de su plan de emergencia para rescatar el FW48, un coche que nació con 28 kilos de sobrepeso tras un desarrollo muy retrasado y del que el equipo cree que puede recuperar alrededor de un segundo por vuelta solo reduciendo peso.

El origen del problema estuvo en el arranque del proyecto. El FW48, desarrollado bajo la dirección del director técnico Pat Fry y el director de ingeniería Matt Harman, sufrió cuatro intentos fallidos de crash test antes de obtener muy tarde la homologación del chasis por parte de la FIA. Ese retraso dejó al equipo de Grove fuera del shakedown previsto en Barcelona a finales de enero y condicionó toda la preparación del invierno.

Cuando el coche llegó por fin a pista, Williams confirmó que no solo había empezado tarde, sino que además lo había hecho con un lastre enorme. Ese sobrepeso ha penalizado el rendimiento del FW48 desde el inicio de la temporada y también ha afectado al comportamiento de los neumáticos, en un contexto en el que cada kilo compromete la velocidad en curva y la explotación general del paquete.

Durante el parón de abril, el equipo activó en Grove un programa intensivo de reducción de peso. James Vowles, jefe del equipo Williams, ya había anticipado en una edición de Vowles Verdict antes de esas cinco semanas que “necesitamos cada hora de ese parón para volver a estar en posición de atacar cuando regresemos a Miami”. El trabajo se ha centrado en revisar procesos de fabricación y componentes para eliminar la masa que está impidiendo que el FW48 muestre su verdadero potencial.

La primera parte de ese esfuerzo debe verse ya en Miami, aunque en Williams asumen que adelgazar el coche no es una solución rápida. Ahorrar peso afecta a muchas piezas, exige inversión y consume tiempo. El objetivo final ni siquiera es solo llegar al mínimo reglamentario, sino bajar de ese límite para poder recolocar lastre, mejorar el equilibrio del coche y reducir el desgaste de los neumáticos.

Alexander Albon, piloto de Williams, rebajó las expectativas sobre el paquete que debutará en Florida durante su participación en el podcast The Fast And The Curious. “Tenemos una mejora en Miami. Eso supondrá un paso adelante, pero no es la mejor invención desde el pan de molde”, dijo. Albon también advirtió que “no va a pasar de la noche a la mañana” y recordó que el coche lleva “mucho lastre”, lo que deja margen de mejora, pero obliga a avanzar paso a paso.

Ese matiz es importante para entender el momento de Williams. Después de acabar quinto en el campeonato de constructores la temporada pasada, el equipo solo ha sumado dos puntos en lo que va de 2026, con Carlos Sainz en China, y ha arrancado el año claramente a la defensiva. Albon situó el objetivo inmediato en “volver a la lucha de la zona media y luego subir a la parte alta de ese grupo”, más que en esperar un salto instantáneo en Miami.

La actualización de este fin de semana es solo el primer peldaño de un plan más amplio. El movimiento clave llegará en verano con la introducción de un nuevo “B-chassis”, que tendrá que superar otro crash test de homologación de la FIA. El programa de desarrollo del FW48 está previsto hasta el Gran Premio de Italia en Monza, a comienzos de septiembre.

Albon resumió el alcance de esa reconstrucción con una frase que define la apuesta de Grove para 2026: “A final de año vamos a tener un coche completamente diferente al que tenemos ahora mismo”.