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BYD enfría su entrada en F1 y niega un proyecto

BYD ha enfriado de forma tajante los rumores sobre una entrada en Fórmula 1 al asegurar en Goodwood que no tiene ningún proyecto en marcha ni un calendario para desembarcar en el campeonato.

Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD, fue rotunda al responder sobre un posible programa de F1. “No, no, no hay ningún proyecto. Dije que no hay ningún proyecto en mente. El sueño siempre está ahí, pero no teníamos una agenda concreta”, dijo, en la que supone la postura pública más clara de la compañía frente a las especulaciones sobre una futura 12ª escudería.

El mensaje llega después de meses de rumores que habían vinculado al fabricante chino con una posible candidatura para ampliar la parrilla tras la llegada de Cadillac en 2026. En ese ruido también había aparecido el nombre de Christian Horner como posible figura para liderar un proyecto respaldado por BYD.

La puerta, sin embargo, no queda completamente cerrada. Alfredo Altavilla, asesor especial de BYD, dejó claro que cualquier interés de la marca estaría condicionado por el valor técnico que pudiera aportar a la categoría. “Nunca participaremos en la Fórmula 1 sólo para poner una pegatina en el lateral de un coche. Hay mejores maneras de invertir ese dinero”, afirmó.

Altavilla añadió que BYD solo contemplaría la F1 si encaja con su enfoque industrial. “Si encontramos la manera de ser socios tecnológicos de la Fórmula 1, podríamos estar interesados”, señaló. También precisó que ese sería un requisito previo para cualquier paso futuro.

Ese matiz cobra importancia en un momento en que la Fórmula 1 debate su dirección técnica más allá de 2030. El reglamento de 2026 aumentará el peso de la parte eléctrica y eliminará el MGU-H, mientras en el paddock se ha hablado de motores V8 con combustibles sostenibles para el siguiente ciclo. Para un fabricante cuya identidad está ligada a la electrificación, esa definición reglamentaria resulta decisiva.

De ahí que la posición de BYD desde Goodwood sea doble: hoy no existe un plan, pero el interés podría reactivarse si la F1 ofrece un papel tecnológico real y transferible a sus coches de producción. Hasta que el campeonato aclare qué quiere ser después de 2030, la opción de ver a BYD en la parrilla seguirá siendo solo eso, una posibilidad sin proyecto concreto.