Oliver Bearman afirmó que el paso decisivo de su carrera no fue su debut en un gran premio, sino mudarse a Italia con 16 años e integrarse en la estructura de la Ferrari Driver Academy, una experiencia que, según dijo, le obligó a madurar deprisa y le “disciplinó para ser la persona que soy hoy”.
En el podcast F1 Off The Grid, el piloto británico de Haas recordó el impacto de dejar el Reino Unido siendo todavía un adolescente para instalarse en Maranello. “Cuando miro a la persona que era cuando me mudé a Italia, cuando tenía 16 años, o incluso un poco menos, creo que simplemente no estaba preparado para lo que el mundo iba a mostrarme”, dijo Bearman.
Ese cambio, explicó, aceleró su desarrollo dentro y fuera de la pista. Llegó a un país nuevo sin hablar el idioma y entendió enseguida que tenía que adaptarse. Bearman contó que tuvo que aprender italiano “bastante rápido” mientras se acostumbraba a una vida con mucha independencia.
También describió Maranello como “una gran ciudad”, pero “un poco rural”, con poca vida durante los fines de semana. En ese contexto, dijo que no conocía a mucha gente y que estaba “básicamente solo”, al tiempo que pasaba gran parte de sus días rodeado de adultos, entre ingenieros, mecánicos, otros pilotos y, sobre todo, su preparador físico.
“I had to grow up and mature very quickly”, señaló Bearman, antes de resumir el efecto de aquella etapa: “Ese traslado y la estructura que Ferrari me dio realmente me disciplinaron para ser la persona que soy hoy”.
La importancia que Bearman concede a aquel movimiento encaja con la velocidad de su ascenso posterior. El británico saltó a los focos mundiales con su inesperado debut con Ferrari en el Gran Premio de Arabia Saudí de 2024, donde sustituyó a última hora y sumó puntos con 18 años. Ahora compite en su segunda temporada con Haas, pero sitúa el origen de ese recorrido en los meses en los que tuvo que aprender a valerse por sí mismo en Maranello.
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