Audi se dispone a anunciar una nueva reordenación en su estructura de Fórmula 1 con Allan McNish como futuro racing director para apoyar a Mattia Binotto en los fines de semana de gran premio, según RacingNews365, en un movimiento previsto antes o durante el GP de Miami.
El cambio llega apenas tres carreras después del debut del fabricante alemán en la parrilla de 2026 y tras la salida repentina de Jonathan Wheatley a finales de marzo por “razones personales”. Desde entonces, Binotto, al frente del proyecto de F1 de Audi, asumió también las funciones de jefe de equipo interino mientras mantenía otras responsabilidades, incluida la supervisión del proyecto de motor en Neuburg.
Durante el fin de semana del GP de Japón, Binotto ya dejó entrever que necesitaría más apoyo, sobre todo en los fines de semana de carrera. A partir de ahí, Audi habría decidido crear el puesto de racing director para descargar su carga de trabajo y permitirle centrarse en tareas más estratégicas y ejecutivas.
RacingNews365 sostiene que Audi estudió opciones en el mercado, con el sporting director Iñaki Rueda entre los nombres considerados por su larga relación profesional con Binotto desde su etapa compartida en Ferrari. Sin embargo, la marca habría optado por una solución interna con McNish.
El escocés, de 56 años, es una figura de peso dentro del grupo Audi. Triple ganador de las 24 Horas de Le Mans, fue jefe del equipo de Fórmula E de la marca y actualmente dirige su programa de desarrollo de pilotos. Según la información, su nuevo cometido incluiría la gestión de las operaciones de carrera, la coordinación de los fines de semana y un papel destacado en la actividad mediática del equipo.
Su perfil encaja también por su relación con la cúpula del fabricante y por su historial dentro de la casa, factores que le convierten en una apuesta de confianza en un momento sensible para el proyecto. Preguntada por RacingNews365, un portavoz de Audi no confirmó el movimiento: “No comentamos especulaciones”.
La maniobra es el último ajuste en una cadena de cambios directivos desde que Audi anunció en el GP de Bélgica de 2022 su entrada en la F1 como equipo oficial con unidad de potencia propia. Tras la compra de Sauber, el proyecto arrancó bajo Andreas Seidl y Oliver Hoffmann, ambos fuera desde el verano de 2024. Binotto llegó después como CEO, Wheatley asumió más tarde como team principal y salió del cargo en marzo tras menos de un año.
Ese historial de vaivenes había alimentado dudas sobre la solidez del desembarco de Audi, pero el equipo ha iniciado la temporada con Nico Hülkenberg y Gabriel Bortoleto sumando 2 puntos y ocupando la octava posición del campeonato de constructores. Con McNish, la prioridad pasa ahora por dar estabilidad a la estructura de mando mientras el proyecto afronta su primera temporada completa en la Fórmula 1.
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