Audi encadenó en Miami su tercera cita consecutiva sin puntuar tras otro fin de semana marcado por los problemas técnicos de sus dos coches, hasta el punto de que Allan McNish ya admite que la fiabilidad es la prioridad absoluta del proyecto en este inicio de la temporada 2026 de Fórmula 1.
La secuencia en Florida volvió a golpear a ambos lados del garaje. Nico Hülkenberg ni siquiera pudo tomar la salida del sprint después de que una fuga provocara un incendio camino de la parrilla. Gabriel Bortoleto cruzó la meta 11º, pero fue descalificado por superar el límite de presión de admisión de 4,8 bar. Y el domingo, cuando parecía haber otra oportunidad de rescatar algo, Hülkenberg abandonó tras solo siete vueltas por un sobrecalentamiento en la transmisión, mientras Bortoleto remontó hasta la 12ª posición y se quedó a 13 segundos de los puntos.
El problema para Audi es que Miami ya no parece un caso aislado. En las cinco primeras carreras de 2026, el equipo ha sufrido tres fallos antes de la salida: Hülkenberg se quedó fuera antes del arranque en Australia por un problema técnico y Bortoleto ni siquiera pudo iniciar la carrera de Shanghái por un fallo hidráulico. Desde el noveno puesto de Bortoleto en Melbourne, que dio los dos únicos puntos del curso, el equipo no ha vuelto a sumar y sigue noveno en el Mundial de Constructores.
McNish, director de carreras de Audi F1 Team, dejó claro después de la prueba dónde está el foco. “Necesitamos fiabilidad. Y después podremos empezar a desarrollar también otras áreas. Esa es claramente el foco número uno”, dijo, al subrayar que la mayor frustración del fin de semana fue no tener los dos coches en la salida del sprint pese al potencial mostrado por el chasis.
El escocés defendió además que Audi está pagando parte del aprendizaje propio de un nuevo fabricante de unidades de potencia. Recordó que otros motoristas también están encontrando dificultades con el nuevo reglamento y sostuvo que la estructura todavía está en una fase muy temprana. “Solo puede ir a mejor, ¿no? Al final del día, este proyecto ha empezado literalmente a principios de año, llevamos cuatro meses”, afirmó. También rechazó que la comunicación entre Hinwil y Neuburg sea el origen del problema y aseguró que no ve necesario cambiar nada de fondo en ese aspecto.
Fuera del equipo, la acumulación de incidentes ya ha provocado críticas públicas mucho más duras. David Croft, comentarista principal de Sky Sports F1, calificó la situación de Audi de “un poco embarazosa” al recordar que el equipo ha fallado en llegar a la salida en tres de cinco carreras. “Hay potencial, pero están fallando muchas pequeñas cosas distintas”, señaló. Ralf Schumacher fue todavía más directo en el pódcast Backstage Boxengasse: dijo que “no es buena” la forma en que Audi está gestionando este momento y cargó especialmente contra la falta de explicaciones, hasta definir su comunicación como “una catástrofe”.
Ese contraste entre rendimiento y ejecución es lo que más daña ahora mismo a Audi. McNish sostuvo que el chasis en Miami era “realmente bueno” y que, si Bortoleto hubiera salido donde normalmente podía haberse clasificado, en torno al 11º puesto, habría terminado en los puntos. Añadió que lo mismo valía para Hülkenberg con una carrera limpia. Pero la realidad deportiva es mucho más dura: Audi solo ha completado 331 de las 524 vueltas posibles en lo que va de temporada, una cifra que explica por qué el proyecto necesita arreglar su fiabilidad antes de aspirar a convertir su ritmo en resultados.
© Jonathan Borba