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Aston Martin apunta al Honda tras su salto de chasis

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Aston Martin transformó la mejora de su AMR26B en dos puntos para Fernando Alonso en Zandvoort, pero los problemas de freno motor y reducción de marchas del nuevo Honda Spec 2 amenazan con limitar ese avance antes de Monza.

Alonso remontó desde la 18ª plaza hasta la novena en el GP de los Países Bajos con una estrategia de una parada y una tanda final de 37 vueltas con neumáticos duros. El resultado confirmó el efecto del paquete aerodinámico estrenado en Hungría y ampliado con nuevas piezas en Zandvoort: el coche ha dado un paso claro en chasis, aunque todavía no puede explotar su potencial con regularidad.

Lance Stroll, piloto de Aston Martin, resumió el problema con dureza durante el fin de semana neerlandés. «Es una lotería. Ahora mismo no tenemos un freno motor consistente y entramos a las curvas con marchas que no entran. Hay muchos problemas», afirmó sobre el comportamiento del nuevo propulsor.

Alonso, piloto de Aston Martin y dos veces campeón del mundo, encontró los mismos límites. «Estamos sufriendo de nuevo con la reducción de marchas y con el freno motor de curva a curva», explicó tras la carrera. El español contrapuso esas dificultades con la evolución del AMR26B: el equipo ya está «optimizando» la parte de chasis y puede «extraer el máximo» de ella.

La manejabilidad del motor tiene un peso mayor con la reglamentación de 2026, en la que la gestión energética y la recuperación en frenada resultan decisivas en la entrada de las curvas. Aston Martin también trabaja con una caja de cambios nueva, mientras que Honda ha mejorado la combustión y parte del rendimiento de su unidad de potencia, pero sin las salvaguardas y medidas operativas disponibles en la especificación anterior.

Shintaro Orihara, ingeniero jefe de pista de Aston Martin, situó la manejabilidad en el centro del siguiente paso del equipo. «Es el aspecto sobre lo que centraremos nuestros próximos planteamientos, con especial foco para Monza y Madrid», señaló.

La solución, sin embargo, no será inmediata. Alonso advirtió que el problema requiere cambios de fábrica, de software o de otros elementos procedentes de Honda en Sakura, Japón. «Viene de Japón y no puede ser de un día a otro», dijo. Con Monza por delante, un circuito en el que el equipo espera sufrir en las rectas largas, convertir el prometedor salto de chasis en resultados dependerá de que Honda devuelva a sus pilotos la confianza al frenar y reducir.

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