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Mercedes marca la F1 2026 tras el gran reinicio

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La Fórmula 1 de 2026 ha reordenado la parrilla tras el mayor reinicio reglamentario en más de una década, y Mercedes se ha convertido en la referencia inicial después de 11 carreras gracias a una integración coche-motor que está marcando diferencias en un campeonato que todavía tiene 291 puntos por repartir.

El cambio no ha sido parcial. La categoría ha estrenado la primera gran nueva fórmula de motor desde 2014 y, al mismo tiempo, el mayor vuelco de chasis y aerodinámica desde 2022. Los nuevos monoplazas son 10 centímetros más estrechos, tienen 20 centímetros menos de batalla y un peso mínimo de 768 kilos, 32 menos que el año pasado. A eso se suma una nueva unidad de potencia híbrida con una cuota eléctrica mucho mayor, combustibles sostenibles y una aerodinámica activa con modos distintos en recta y en curva.

Ese doble reinicio ha convertido la adaptación en el factor central de la temporada. Los equipos que diseñan el motor y el coche bajo el mismo techo parten con ventaja, y Mercedes ha capitalizado ese escenario al desarrollar su unidad de potencia internamente y construir el chasis alrededor de ella. Para los equipos cliente, en cambio, el reto es mayor: deben integrar un motor ajeno en un coche condicionado por nuevas exigencias aerodinámicas, un compromiso que se está dejando ver en los tiempos por vuelta.

La consecuencia más visible es que el sábado ya no ordena necesariamente el domingo. Con los motores de 2026, casi la mitad de la potencia se desplaza a la parte eléctrica, así que el despliegue y la recuperación de energía se han convertido en la batalla clave durante la distancia de carrera. Esa complejidad en la gestión híbrida está separando la velocidad pura de clasificación del ritmo real de un stint completo, y ha hecho mucho más abierto cada fin de semana.

Los primeros resultados encajan con esa lectura. Kimi Antonelli lidera el Mundial con 219 puntos y Mercedes encabeza el campeonato de constructores con 379. Ferrari, por su parte, ha sido uno de los equipos que mejor ha progresado en comparación con 2025: ha pasado de la cuarta plaza a la segunda con 307 puntos, impulsada por la regularidad de Charles Leclerc y por el crecimiento del SF-26.

También Lewis Hamilton ha encontrado terreno en ese nuevo mapa competitivo. En su primer año con Ferrari, el siete veces campeón marcha segundo en el campeonato de pilotos con 169 puntos después de superar a George Russell en torno al Gran Premio de Bélgica. Su inicio de temporada estuvo marcado por las dificultades para sentirse cómodo con el nuevo coche de 2026, pero su remontada y la de Ferrari ilustran hasta qué punto una buena adaptación puede alterar la jerarquía sin necesidad de dominar el curso del año.

Lo que viene refuerza la idea de que el campeonato sigue completamente abierto. Quedan 11 grandes premios y dos carreras sprint, con Zandvoort el 23 de agosto como próxima cita. Y si Spa-Francorchamps, con sus largas subidas, ya dejó en evidencia en Bélgica a mediados de julio cuánto castiga este reglamento la gestión del despliegue híbrido, los circuitos que exijan más en ese apartado seguirán separando a los equipos mientras los clientes tratan de recortar su desventaja de integración.

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