Kimi Antonelli afronta el GP de Mónaco 2026, del 5 al 7 de junio, con cuatro victorias consecutivas y 43 puntos de ventaja sobre George Russell, pero el arranque de la gira europea pone a prueba si el dominio de Mercedes puede sostenerse en el circuito donde la clasificación suele valer más que el ritmo de carrera.
El gran foco del fin de semana está en la contradicción reglamentaria que presenta el Principado. La FIA ha descartado el uso de la aerodinámica activa en Mónaco al considerar que sus beneficios en reducción de resistencia no compensan en un trazado tan exigente, y también por motivos de seguridad en una pista que obliga a pilotar siempre al límite. Aun así, sí habrá un modo de adelantamiento disponible antes de la Antony Noghes, con el punto de detección situado a la salida de la segunda variante de la Piscina.
Ese ajuste se suma a otro cambio importante para 2026: desaparece la obligación de realizar dos paradas. En una pista donde adelantar casi siempre resulta extremadamente difícil, la combinación entre menos condicionantes estratégicos y un sistema específico para favorecer ataques vuelve a abrir la misma pregunta de cada año: si Mónaco seguirá resolviéndose el sábado o si esta vez la carrera podrá alterarlo algo más.
El reto no es menor en un trazado de 3,337 kilómetros, 78 vueltas y 260,286 kilómetros de distancia total, estrecho, técnico y castigado por barreras muy cercanas durante casi todo el recorrido. Por eso la sesión decisiva puede volver a ser la clasificación, programada para el sábado a las 16:00, después de los Libres 1 del viernes a las 13:30, los Libres 2 a las 17:00 y los Libres 3 del sábado a las 12:30. La carrera arrancará el domingo 7 de junio a las 15:00.
Antonelli llega reforzado tras su victoria en Canadá, la cuarta seguida, y con Russell como primera amenaza interna en Mercedes. El británico perdió una gran oportunidad en la última cita cuando sufrió una avería de motor mientras lideraba, un giro que amplió la ventaja del italiano justo antes de una prueba en la que cualquier mínima diferencia puede cambiar todo el fin de semana.
Mónaco, además, aparece como una ocasión clara para que Ferrari corte la racha de Mercedes. Varios de los resúmenes coinciden en que las características del Principado pueden favorecer al SF-26, menos penalizado aquí por la falta de largas zonas a fondo, y eso coloca tanto a Charles Leclerc como a Lewis Hamilton en una posición realista para discutir la victoria. McLaren también llega necesitada de respuesta tras su mal paso por Canadá.
Esa es la verdadera dimensión deportiva del fin de semana: no solo se trata de ver si Antonelli puede enlazar una quinta victoria, sino de comprobar si las reglas específicas de Mónaco y el perfil único del circuito devuelven la pelea al grupo perseguidor y alteran por primera vez el pulso del campeonato en el inicio del tramo europeo.
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