Kimi Antonelli evitó una sanción deportiva que comprometiera su fin de semana en Barcelona y recibió solo una reprimenda por conducción errática, después de que los comisarios le declararan culpable de frenar delante de Lance Stroll al final del tercer entrenamiento libre del GP de España.
La decisión permite al piloto de Mercedes seguir adelante sin pérdida de posiciones en parrilla, un alivio importante para el actual líder del Mundial en un momento de máxima inercia competitiva. Antonelli llega a la cita de Barcelona al frente del campeonato tras encadenar cinco victorias consecutivas, de modo que cualquier castigo adicional habría tenido un impacto directo en la pelea por el título.
El incidente se produjo en los últimos minutos del FP3, en el Circuit de Barcelona-Catalunya, cuando el italiano trataba de completar una vuelta rápida y volvió a encontrarse tráfico. Según la resolución de la FIA, el coche 12 fue afectado por el coche 18 de Stroll en la aproximación a la curva 1. Después de superar al Aston Martin, Antonelli frenó delante de él e impidió que pudiera devolverle el adelantamiento, una maniobra que los comisarios encuadraron como conducción errática.
La investigación no se resolvió solo con la observación de las imágenes. Los comisarios escucharon a Antonelli, así como a representantes de Mercedes y Aston Martin, y revisaron vídeo, telemetría y cámara onboard antes de emitir su veredicto. En esa resolución, señalaron que el piloto “admitió durante la audiencia que actuó por frustración y pidió disculpas por su acción”. Esa admisión fue central para entender un episodio que nació más de la irritación del momento que de una disputa de posición en sentido estricto.
La frustración de Antonelli ya había quedado expuesta por radio durante la sesión. Tras encontrarse con el Aston Martin rodando lento, descargó su enfado con un “Oh my god, Stroll, as always”, antes de decirle a su ingeniero Peter Bonnington que no entendía por qué siempre se encontraba tráfico. También se quejó de haber tenido varios coches delante ya desde su primera vuelta, una secuencia que terminó por arruinar su intento final y que desembocó en la maniobra que luego examinaron los comisarios.
Pese a considerar probada la infracción, la FIA optó por una sanción limitada. La reprimenda es la primera que recibe Antonelli en toda la temporada 2026 y no fue acompañada de ninguna otra medida, por lo que el líder del campeonato pudo encarar la clasificación sin una amenaza inmediata sobre su posición de salida.
Ese matiz es el verdadero alcance de la decisión en clave deportiva. Antonelli reconoció que perdió los nervios, pero escapó del tipo de castigo que habría alterado su fin de semana y, sobre todo, la defensa de un liderato que Mercedes no podía permitirse poner en riesgo por un error nacido de la frustración en el tráfico.
© Jonathan Borba