Alpine abrió el GP de Hungría con un viernes muy complicado: Franco Colapinto se estrelló en la última curva de la FP2 tras ceder su coche en la FP1, mientras Pierre Gasly asumió que el objetivo realista con el A526 pasa por pelear por la Q2 y no por la Q3.
El panorama encajó con lo que se vio desde el inicio del fin de semana en Hungaroring. Alpine fue el único equipo de la parrilla que declaró no llevar mejoras, mientras el resto sí presentó un paquete de alta carga, y el déficit quedó expuesto enseguida. Gasly cerró el viernes en 14ª posición y, en la sesión de la tarde, se quedó a unas cinco décimas del top 10.
El francés admitió que los problemas del coche van más allá de una sola vuelta. Pierre Gasly, piloto de Alpine, resumió así la jornada: “Ha sido un viernes muy delicado, no tenemos el coche en la situación en la que querríamos, el equilibrio no es bueno y tenemos dificultades con el agarre, es muy duro y espero que encontremos respuestas mañana”. Después dejó clara la dimensión del reto para la clasificación: “Por ahora solo queremos intentar entrar en Q2, la Q3 no está a nuestro alcance, así que intentaremos estar lo más cerca posible del top 10”.
En el otro lado del garaje, el viernes de Colapinto se torció todavía más. El argentino ya había perdido toda la FP1 y su sesión de FP2 terminó tras aproximadamente media hora, cuando perdió la zaga en la última curva y golpeó las barreras con la parte trasera de su A526. El alcance de los daños también amenazaba con condicionar el resto de su fin de semana.
Franco Colapinto, piloto de Alpine, no ocultó su frustración: “Ha sido un día bastante corto”. Luego explicó tanto la falta de rodaje como el accidente: “Perdí la mañana, así que no era lo ideal. Perdí la parte trasera en la última curva y golpeé los neumáticos con la parte trasera del coche. No ha sido un buen día, no ha sido un inicio ideal. También he perdido bastante tiempo en pista”.
El golpe llega en un momento especialmente sensible para Alpine. Después de Spa, el equipo quedó empatado a 61 puntos con Racing Bulls en el campeonato de constructores, y tanto Gasly como Colapinto ya habían advertido que el A526 no tiene ahora mismo el ritmo necesario para imponerse con regularidad a sus rivales directos. Llegar a Hungría sin novedades técnicas no hizo más que aumentar esa presión.
Con tan pocos datos acumulados por Colapinto y con Gasly viendo el top 10 como un límite lejano, Alpine afronta el sábado con la necesidad urgente de encontrar rendimiento en un fin de semana que puede pesar directamente en su pelea con Racing Bulls.
© Jonathan Borba