Alpine ha presentado un Derecho de Revisión ante la FIA después de que Pierre Gasly cruzara la meta tercero en el Gran Premio de Mónaco pero fuera reclasificado séptimo por dos sanciones de cinco segundos por exceso de velocidad en el pit lane.
El caso gira en torno a márgenes mínimos. A Gasly se le atribuyeron dos infracciones sobre el límite de 60 km/h, una por 0,1 km/h y otra por 0,4 km/h, suficientes para convertir un podio en pista en una caída hasta la séptima plaza. El francés había remontado desde la novena posición de parrilla, adelantó a Lando Norris en la salida y superó a Isack Hadjar en el último reinicio antes de ver alterado su resultado después de la bandera a cuadros.
La protesta de Alpine llega en una carrera marcada por una cadena de penalizaciones similares. Oscar Piastri, George Russell, Franco Colapinto y el propio Gasly recibieron sanciones por una sola infracción de apenas 0,1 km/h sobre el límite. Lewis Hamilton también fue penalizado y respaldó la explicación posterior de la FIA, al sostener que el problema estaba relacionado con la trazada de entrada al pit lane más que con una activación incorrecta del limitador.
Según explicó la FIA tras revisar sus líneas de cronometraje y su sistema de medición, no detectó anomalías. El organismo señaló que en Mónaco la entrada al pit lane permite recortar ligeramente la trayectoria y que la medición de velocidad comienza en el momento en que la primera rueda entra en el carril rápido. También indicó que los equipos habían sido advertidos antes de la carrera sobre ese riesgo y sobre la conveniencia de usar una línea de entrada más abierta.
Gasly, en cambio, sostiene que el podio le fue arrebatado de forma injusta. Pierre Gasly, piloto de Alpine, dijo después de la carrera: “No creo que haya nada que pueda dolerme más ahora mismo”. También afirmó: “Llevo 10 años partiéndome el alma por un momento así... Lo que está pasando ahora mismo no es correcto y espero que puedan tomar la decisión adecuada”.
El francés insistió en que había activado el limitador correctamente y con antelación suficiente. Según su versión, los datos del coche deberían demostrar que estaba por debajo de los 60 km/h en ambos casos, una línea de defensa que encaja con la idea de Alpine de intentar reabrir el caso.
Ahí está la dificultad principal para el equipo. Para que la revisión prospere, Alpine debe aportar un elemento nuevo, significativo y relevante que no estuviera a disposición de los comisarios cuando impusieron las sanciones. Sin esa prueba adicional, la FIA ni siquiera reabrirá el expediente.
Eso deja a Alpine pendiente de superar primero el filtro de admisibilidad, mientras intenta convertir una de las mayores polémicas del pit lane en Mónaco en la recuperación de un podio que Gasly ganó en pista y perdió por décimas de kilómetro por hora.
© Jonathan Borba