Alpine salió del GP de Austria sin puntos y con una señal de alarma clara antes de Silverstone, después de que Pierre Gasly terminara 13º y Franco Colapinto 15º en una carrera marcada por una pérdida de potencia en la salida, falta de ritmo y una degradación de neumáticos muy superior a la esperada.
Lo más preocupante para el equipo no fue solo el resultado en Spielberg, sino que el mismo problema afectara a sus dos coches en el arranque. Steve Nielsen, director deportivo de Alpine, admitió que la escudería “simplemente no tuvo velocidad para competir por puntos en Austria” y confirmó que “ambos pilotos hicieron malas salidas por una falta de boost”, un fallo que ahora deben investigar pese a que las arrancadas habían sido uno de sus puntos fuertes esta temporada.
En el caso de Colapinto, el problema le arruinó la carrera desde los primeros metros. El argentino partía 16º tras quedarse fuera en la Q2 del sábado, pero en lugar de ganar terreno cayó hasta el fondo del pelotón y solo pudo remontar hasta la 15ª plaza, a una vuelta del ganador George Russell. En declaraciones a ESPN, Colapinto explicó: “No me tocó nadie, el coche se quedó parado en la salida, antes de salir me quedé sin potencia. Cuando llegué a la primera curva, volví a quedarme sin impulso. Tenemos que investigar lo que pasó, porque estas cosas no deben ocurrir”.
Gasly también quedó condicionado desde el inicio. Salía 11º y acabó 13º en una prueba que definió como “probablemente la más dura de la temporada”. El francés aseguró que sufrió “un problema de potencia en las rectas” en el arranque, perdió posiciones y quedó atrapado en tráfico antes de descubrir que ni siquiera con aire limpio tenía velocidad suficiente. A eso se sumó una degradación extrema que le obligó a hacer tres paradas porque “los neumáticos se estaban desgastando muy rápido”.
El problema, en cualquier caso, fue más profundo que una mala salida. Tanto Gasly como Colapinto coincidieron en que Alpine no encontró agarre ni equilibrio en todo el fin de semana, con temperaturas altas de pista que castigaron especialmente el eje trasero. Colapinto reconoció que “no fue un fin de semana fácil” y que el equipo no pudo encontrar “ritmo ni adherencia”, además de sufrir una caída agresiva de prestaciones a medida que avanzaban los stints. “El coche patinaba mucho, no reaccionaba y tampoco tuve ritmo para avanzar”, resumió.
Nielsen reconoció que ni los ajustes estratégicos cambiaron el panorama. Alpine intentó mantener a Gasly en la pelea con una estrategia a tres paradas aprovechando el VSC, pero el responsable británico admitió que tampoco eso alteró el resultado final, una señal de que el déficit estaba en el rendimiento puro del coche.
Austria deja así a Alpine obligada a reaccionar de inmediato. Gasly dijo que el equipo debe “buscar respuestas” antes del fin de semana Sprint de Silverstone, mientras Nielsen fijó la prioridad en comprobar que lo ocurrido en Spielberg fue “un bache y no una tendencia” y en corregir rápido una caída de rendimiento que, por primera vez esta temporada, dejó a la escudería completamente fuera de la lucha por los puntos.
© Jonathan Borba