Fernando Alonso defendió en Austria que Aston Martin espere a un gran paquete de mejoras más adelante en el verano, aunque admitió su sorpresa por la velocidad con la que sus rivales siguen desarrollando bajo el límite presupuestario.
El piloto asturiano reconoció ante PlanetF1.com y otros medios que no compartió de entrada la decisión. “No estaba de acuerdo, pero aparentemente no hay dinero para traer mejoras, mejoras ilimitadas, como hacen los otros equipos”, dijo. Alonso añadió que le “sorprende ver la página de la FIA cada viernes en cada carrera” y bromeó con que quizá otros tengan “la máquina de hacer dinero” en el “menos uno de la fábrica”.
La presión sobre Aston Martin aumenta precisamente porque el resto no se ha detenido. Alonso señaló que Red Bull llevó a Austria un paquete de siete piezas, que Cadillac presentó allí 10 actualizaciones centradas en rendimiento y que Ferrari ya había sido uno de los grandes agitadores con su mejora de Barcelona.
Aun así, Alonso sostuvo que la estrategia de su equipo sigue teniendo sentido. “La decisión se tomó, y creo que es la decisión correcta”, afirmó. Su argumento es que un pequeño paso no cambiaría la situación actual del AMR26: “Para nosotros no cambia traer tres o cuatro décimas en un par de grandes premios, y seguir luchando atrás. Necesitamos algo más grande que eso”. Aston Martin solo ha sumado un punto esta temporada, el décimo puesto de Alonso en Mónaco.
El español explicó que la hoja de ruta quedó marcada en Australia, cuando el equipo optó por dejar de perseguir una batalla de desarrollo carrera a carrera. Según Alonso, Aston Martin empleó “las primeras tres o cuatro carreras” en entender de verdad sus debilidades y limitaciones, empezar a probar soluciones en el túnel de viento y estudiar qué conceptos estaban funcionando en otros coches. Solo después de poner todo eso sobre la mesa empezó a programarse el paquete de mejora, un proceso que, según él, “lleva tiempo”.
También enmarcó esa decisión en el mal arranque del proyecto. Recordó que el equipo llegó tras “perder Barcelona”, tener “un mal primer test” en Baréin y descubrir en Australia una realidad incómoda, hasta el punto de no saber entonces si podrían completar la carrera.
Mike Krack, jefe de pista de Aston Martin, asumió en Austria que la elección ha dejado al equipo prácticamente quieto frente a la progresión ajena. Aunque insistió en que hay trabajo en marcha más allá de lo visible, admitió que “la gente ha avanzado”. Krack subrayó además que, una vez Adrian Newey eligió este camino, “hay que comprometerse” con él.
Eso deja a Aston Martin expuesto a seguir en la parte trasera mientras espera su solución grande. El propio Krack dijo que el equipo llevará el paquete “tan pronto como esté listo”, pero hasta entonces la apuesta de Silverstone pasa por aguantar el golpe presente a cambio de intentar un cambio más profundo en la segunda mitad de la temporada.
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