Fernando Alonso dejó claro que el primer punto de Aston Martin en 2026, conseguido en Mónaco, no cambia el diagnóstico del AMR26: el resultado llegó por las circunstancias de carrera y por sanciones ajenas, mientras el equipo se prepara para soportar todavía “cuatro o cinco carreras de resultados dolorosos” antes de que llegue un paquete grande de mejoras con el que espera corregir varios problemas a la vez.
El piloto de Aston Martin explicó que el 10º puesto no reflejó un salto real de rendimiento. “Cero aspectos positivos de este fin de semana”, dijo Alonso tras la carrera, pese a haber entrado finalmente en los puntos después de cruzar la meta fuera del top 10 y beneficiarse de penalizaciones posteriores. Su lectura fue que Aston Martin simplemente aprovechó el caos por delante, no que hubiera encontrado velocidad.
Ese contraste se vio ya el sábado, cuando Alonso y Lance Stroll cerraron la parrilla en 21ª y 22ª posición. Por eso, Alonso insistió en que el punto no debe ocultar la dimensión del problema. También admitió que en Mónaco estuvieron esperando que pasara algo delante: sanciones, incidentes o cualquier oportunidad que alterara el orden.
Su análisis de la temporada fue más amplio que una simple crítica al motor Honda. Alonso sostuvo que cada circuito ha ido destapando una debilidad distinta del coche. “En Australia encontramos que nuestro motor estaba muy atrás. En China vimos que nuestra energía estaba muy atrás. En Mónaco vimos que nuestro chasis está atrás y en Miami encontramos que nuestra caja de cambios era muy mala”, resumió. En otras comparecencias también apuntó a problemas aerodinámicos en Suzuka, sobre todo en la parte delantera.
Ahí está, según Alonso, la razón por la que Aston Martin no espera una solución inmediata ni confía en arreglos parciales. El equipo ha optado por no introducir pequeñas mejoras aisladas antes del verano y concentrar esfuerzos en un paquete más amplio. “Lo bueno es que tenemos una muy buena comprensión de qué acciones hacen falta en cada una de las áreas”, afirmó. Ese plan, añadió, busca atacar los fallos de forma conjunta y no por separado.
Alonso sostuvo que sigue confiando plenamente en el proyecto pese al mal inicio de año. “Tengo plena fe y confianza en el equipo, porque nuestra impresión es que el coche cambiará drásticamente con respecto a lo que estamos afrontando ahora”, dijo. Aun así, rebajó cualquier expectativa de transformación instantánea. Su objetivo no es pasar de golpe del fondo de la parrilla a pelear por podios, sino salir de la zona anónima en la que ahora se mueve Aston Martin.
En términos competitivos, su referencia es mucho más modesta y también más realista. Alonso explicó que incluso con las mejoras no espera que el equipo pase “de último a estar en los puntos” de inmediato. La meta es meterse en la lucha entre la 12ª y la 15ª posición, porque desde ahí “los puntos de vez en cuando empiezan a ser ya asequibles”. Eso convertiría el punto de Mónaco en una excepción menos dependiente del caos y más cercana al rendimiento real que Aston Martin necesita en la segunda mitad de la temporada.
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