James Vowles, jefe de equipo de Williams, ha convertido el parón forzoso de cinco semanas antes de Miami en una prueba de carácter para una escudería que necesita corregir con urgencia el gran lastre del FW48, su exceso de peso, tras un inicio de 2026 muy por debajo de lo esperado.
En un mensaje publicado en LinkedIn, Vowles admitió que “el inicio de la temporada no fue lo que queríamos” y dejó claro que la reacción del equipo será ahora más importante que cualquier discurso sobre aspiraciones. “Una de las cosas que nos ha mostrado es que la manera en que un equipo responde a los desafíos dice más sobre él que cómo gestiona las victorias, los podios y su ascenso a la cima”, escribió.
El contexto explica la urgencia. Williams terminó quinto en el campeonato de 2025, pero después de las tres primeras carreras de 2026 es noveno en constructores con solo dos puntos, por delante únicamente de Cadillac y Aston Martin. Su único resultado destacado hasta ahora ha sido el noveno puesto de Carlos Sainz en China, una carrera en la que, como reconoció Vowles, también influyeron los problemas de otros rivales.
El problema técnico está identificado con claridad. Vowles señaló que el coche ha sido poco competitivo desde el arranque y que el peso del FW48 es la prioridad principal del trabajo actual. “En desarrollo, estamos apretando fuerte en todos los elementos, sobre todo en el peso del coche”, explicó, después de detallar que el equipo ha usado este parón para revisar datos, acelerar la investigación y la simulación, y afinar su enfoque para el resto del año.
Alexander Albon, piloto de Williams, reforzó ese diagnóstico al describir el monoplaza como “claramente con sobrepeso” y al señalar que el descanso puede dar al equipo una oportunidad que necesita aprovechar mejor que otros. “Obviamente es lo mismo para todos, pero nosotros podemos aprovecharlo un poco más que los demás. Tenemos que hacerlo, en realidad”, dijo. También avanzó que Williams lleva “trabajando muy duro en una gran evolución para Miami” para tenerla lista a tiempo.
La mejora inmediata que persigue Williams pasa precisamente por adelgazar el coche. Albon explicó que en el simulador el FW48 ya aparece con bastantes kilos menos y, aunque evitó concretar la cifra, sí anticipó un cambio visible. “En Miami, si todo sale según lo previsto, se puede esperar que el coche pierda peso. No sabemos todavía cuánto, pero será bastante significativo”, afirmó.
Ese esfuerzo se ha trasladado a toda la fábrica. Vowles explicó que los pilotos han vuelto al simulador y que los mecánicos están centrados en los ensayos de paradas en boxes, dentro de un plan en el que “cada hora de este periodo tiene un propósito”. Albon dio una imagen parecida del trabajo interno al asegurar que las cinco semanas estaban completamente planificadas y que el equipo estaría “prácticamente en la fábrica cada semana, con un sólido programa de simulación”.
La pausa, provocada por la cancelación de los grandes premios de Baréin y Arabia Saudí por la guerra en Irán, ha llegado en un momento especialmente delicado para Williams. El equipo había señalado el cambio reglamentario de 2026 como una oportunidad para progresar respecto a sus rivales, pero se ha encontrado más atrás en la jerarquía. Incluso Sainz reconoció que ya había detectado señales preocupantes durante el invierno. “Podía verlo venir en diciembre o enero”, dijo el español. “Cuando oí hablar de las cifras relacionadas con el peso, pensé que no pintaba muy bien.”
Aun así, Sainz también situó el foco en la respuesta más que en el golpe inicial. “Lo que importa ahora es la manera en que vamos a reaccionar”, afirmó, en una línea muy similar a la que Vowles ha querido subrayar públicamente como parte de los valores de la estructura de Grove. El jefe del equipo recordó que en Williams hablan cada día de “responsabilidad y resiliencia” y que esas palabras, visibles en las paredes de la fábrica y del garaje, tienen que traducirse ahora en hechos.
Miami será la primera medida real de esa reacción. Vowles no prometió una solución total, pero sí una señal tangible de avance. “Miami es la oportunidad de mostrar nuestro siguiente paso hacia delante”, escribió. “Sabemos que no vamos a ser todavía el producto final, pero tenemos ganas de progresar y de volver a la pista.” Para un equipo que empezó 2026 pensando en avanzar y hoy solo intenta salir del fondo, ese paso ya condiciona el rumbo de su temporada.
© Spencer