Sebastian Vettel ha puesto fin a su relación profesional de 17 años con Britta Roeske, la jefa de prensa que le acompañó desde su primera temporada completa con Red Bull en 2009 y que siguió a su lado incluso después de su retirada de la Fórmula 1 al final de 2022.
La ruptura cierra una de las asociaciones más duraderas entre un piloto y su responsable de comunicación en el paddock. Roeske trabajó con Vettel durante toda su etapa de mayor éxito, incluidos sus cuatro títulos mundiales consecutivos con Red Bull entre 2010 y 2013, y permaneció con él en sus pasos posteriores por Ferrari y Aston Martin.
Según informó F1 Insider, Roeske dejará el entorno del cuatro veces campeón para iniciar una nueva etapa. En un comunicado, dijo que comienza “un nuevo capítulo profesional” y definió su tiempo junto a Vettel como “formativo y enriquecedor”, además de “una experiencia rica y especial” tanto en lo personal como en lo profesional.
Su papel fue más allá de la atención a los medios. Roeske gestionó la estrategia mediática y la comunicación externa de Vettel, y con el paso de los años se convirtió en una de las figuras de relaciones públicas más conocidas de la Fórmula 1. Antes de trabajar directamente con él, ya tenía una larga trayectoria en el campeonato: pasó por Renault y se incorporó a Red Bull antes de la temporada de debut del equipo en 2005.
La relación profesional también sobrevivió al final de la carrera de Vettel en la F1. En esta etapa posterior a su retirada, Roeske siguió coordinando proyectos individuales, apariciones públicas y actividades vinculadas a la protección del medio ambiente y la sostenibilidad, áreas en las que el alemán ha concentrado buena parte de su perfil público.
El cambio abre ahora una nueva fase en la gestión de Vettel fuera de las pistas. Se espera que un nuevo equipo asuma sus proyectos, acuerdos y comunicación, una reestructuración relevante para la forma en que el excampeón seguirá desarrollando su actividad pública tras su carrera deportiva.
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