Max Verstappen volvió a sembrar dudas sobre su continuidad en Red Bull al no comprometer su futuro con el equipo en una reunión con la cúpula de la compañía antes del Gran Premio de Barcelona, en un momento en el que su cláusula de salida para 2027 gana peso real.
Según informó PlanetF1.com, Verstappen tiene contrato con Red Bull hasta finales de 2028, pero su acuerdo incluiría una cláusula que le permitiría marcharse si llega al parón de verano fuera de las dos primeras posiciones del campeonato. Ese escenario está hoy plenamente abierto: el cuatro veces campeón del mundo es séptimo y quedan cuatro carreras antes de la pausa de agosto.
La situación aprieta todavía más por el contexto deportivo de Red Bull. El equipo ha arrancado la temporada 2026 por debajo de lo esperado y Verstappen llega a ese tramo decisivo a 60 puntos de Lewis Hamilton, que ocupa la segunda plaza del Mundial. Eso convierte cada fin de semana de aquí al parón en una pieza directa de su decisión.
El entorno del neerlandés tampoco ha despejado el panorama. Raymond Vermeulen, mánager de Verstappen, reconoció al actualizar la situación contractual del piloto que quieren resolver el asunto: “Queremos tomar una decisión”. En otra intervención, admitió además que el contrato con Red Bull se extiende hasta 2028, pero que existen cláusulas de salida.
Mientras tanto, Jos Verstappen rechazó la afirmación de Ralf Schumacher de que Mercedes habría presentado una oferta baja por su hijo. Aunque negó ese punto concreto, la falta de un compromiso firme con Red Bull mantiene abierto el foco sobre el mercado.
Con Verstappen séptimo, Red Bull en una mala racha y el parón de verano cada vez más cerca, la cláusula de escape ha dejado de ser un detalle contractual para convertirse en uno de los asuntos centrales del mercado de pilotos de 2027 en las próximas semanas.
© Jake Archibald from London, England