Senna bate a Mansell por 0,014s en Jerez 1986

Ayrton Senna ganó en Jerez por 0,014 segundos sobre Nigel Mansell, una foto de llegada a más de 320 km/h que se decidió por unos 93 centímetros. Lotus contra Williams-Honda, bandera a cuadros y respiración contenida hasta la línea. Fue el tercer final más apretado en la historia de la Fórmula 1.

La carrera se había volteado antes. Mansell, que venía lanzado, adelantó a Senna en la vuelta 40 y parecía tenerla controlada. Pero en la 63 sufrió un pinchazo lento que, según el relato de carrera, le obligó a parar. Cedió la cabeza ante Senna y también la posición con Alain Prost. Volvió a pista con ocho vueltas por disputar y un mundo por delante: 19,186 segundos respecto al Lotus.

Con neumáticos nuevos, el Williams-Honda empezó a volar. Marcó la vuelta rápida y ese déficit “se evaporó a un ritmo de más de dos segundos por vuelta”, según el relato de carrera. Primero cayó Prost, a quien superó en la vuelta 69. Al iniciar la última vuelta, Mansell ya estaba a 1,589 segundos de Senna. En Lotus, los neumáticos estaban “al límite absoluto”, de acuerdo con esa misma crónica. La escena final fue un sprint puro: Senna se abrió por fuera a la salida de la T16, Mansell se lanzó por dentro, ambos aceleraron hacia la meta casi rueda con rueda y la línea dio ganador al brasileño por 0,014s (aprox. 93 cm).

“Desde la luz verde hasta la bandera, no hubo tiempo para pensar en nada más que en conducir lo más rápido posible”, dijo Ayrton Senna, piloto de Lotus, en una reflexión posterior sobre la carrera. Nigel Mansell, que había remado desde atrás tras esa parada forzada, se lo tomó con humor al bajarse del coche. “Estuvo tan cerca que creo que deberían darnos siete y medio puntos a cada uno… Lo siento, Frank, la próxima vez”, bromeó Nigel Mansell, piloto de Williams, en sus declaraciones posteriores a la carrera, aludiendo al reparto de 9 puntos al ganador y 6 al segundo y dirigiéndose al jefe del equipo Frank Williams.

A posteriori, aquella llegada quedó como la tercera más ajustada en la F1, por detrás de Estados Unidos 2002 y Monza 1971. También pesó en el campeonato. Los tres puntos que Mansell cedió ante Senna en Jerez se notaron en el balance final: Alain Prost ganó el título de 1986 por solo dos puntos sobre el británico, con Mansell subcampeón y ese domingo andaluz grabado para siempre en la memoria de la categoría.