Andrea Kimi Antonelli salió de Montreal con un control mucho más firme del Mundial de Fórmula 1: su cuarta victoria consecutiva en un Gran Premio, unida al abandono de George Russell el domingo, convirtió el triunfo de su compañero en la sprint del sábado en un serio revés para sus aspiraciones al título.
Mercedes había parecido encaminarse hacia un fin de semana perfecto en Canadá cuando Russell ganó la sprint en 28:50.951. El británico batió a Lando Norris por 1.272 segundos, con Antonelli tercero a 1.843 más, en una pelea intensa entre los dos pilotos del equipo. Pero, según explicó Laurence Barrett en su repaso de ganadores y perdedores de Motorsport, la situación cambió por completo en la carrera principal.
Antonelli, que ya llegaba a Montreal con una racha de tres triunfos seguidos, volvió a presionar a Russell el domingo hasta que la carrera dio un giro decisivo. Russell, que había recuperado el liderato tras perder terreno al inicio, abandonó por un problema en la unidad de potencia mientras ambos luchaban por la cabeza. Antonelli heredó el mando, controló la prueba hasta meta y además firmó la vuelta rápida en el último giro.
Ese desenlace fue, para Barrett, el mayor vuelco del fin de semana en la pelea por el campeonato. La victoria de Antonelli amplió su ventaja al frente de la general hasta los 43 puntos, una diferencia que cambia el tono de la lucha interna en Mercedes y del campeonato en su conjunto.
La frustración de Russell dejó claro el coste del golpe. Tras bajarse del coche, Barrett informó de que el piloto de Mercedes lanzó el reposacabezas a la pista y resumió su sensación con una frase contundente: “Parece que alguien no quiere que luche por el título”.
La dimensión del momento de Antonelli también se entiende en el contexto de las dos últimas citas. Entre Miami y Canadá había 66 puntos en juego, contando sprint y Gran Premio, y el italiano sumó 59. Ganó las dos carreras largas y fue sexto y tercero en las sprint, una secuencia que le ha dado una ventaja clara justo cuando Russell parecía recuperar impulso con su victoria del sábado.
El fin de semana también reforzó la idea de que el campeonato se está moviendo alrededor de Antonelli y Russell. Norris fue segundo en la sprint, pero después abandonó la carrera del domingo por un problema de caja de cambios. En cambio, Lewis Hamilton terminó segundo en la prueba principal para lograr su mejor resultado desde su llegada a Ferrari. Todo eso dejó aún más valor en la oportunidad que Antonelli sí convirtió y en los puntos que Russell dejó escapar.
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