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Sainz aplaza su futuro por la crisis de Williams

Carlos Sainz ha aplazado hasta el parón de verano la decisión sobre su futuro y ha pedido a su entorno que le aísle del mercado de pilotos mientras se centra en ayudar a Williams a corregir los problemas que la normativa de 2026 ha dejado al descubierto.

El piloto madrileño explicó antes del Gran Premio de Austria a PlanetF1.com y a otros medios que no está valorando ahora mismo otras opciones porque la carga de trabajo dentro del equipo le absorbe por completo. “Sinceramente, no estoy pensando en ello porque tengo muchísimo trabajo que hacer aquí en Williams. Tenemos muchísimas sesiones de simulador y reuniones. Incluso, le he pedido a mi equipo que me deje un poco tranquilo hasta el parón de verano para intentar ayudar a Williams y mejorar la situación tanto como sea posible”, dijo. “En verano será el momento de pensar en ello y analizar las opciones”.

Ese aplazamiento no significa un cambio abierto de prioridades, al menos por ahora. Sainz insistió en que Williams conoce ya “mis intenciones y mis prioridades”, que pasan por “seguir aquí y continuar a largo plazo”. También recalcó que sigue creyendo en “la visión del proyecto”, aunque admitió que “ahora mismo tenemos mucho trabajo por delante”.

Lo que ha cambiado es el contexto en el que debía comprometerse con ese plan. A finales de 2025 se daba por hecho que su futuro pasaría por Williams durante dos temporadas más dentro del esquema 2+2 del contrato que firmó tras salir de Ferrari. Pero la entrada de la nueva normativa en 2026 ha destapado carencias estructurales que habían quedado más disimuladas con un reglamento estable y ha obligado a replantear si el equipo podrá estar listo para pelear por victorias en 2028.

Sainz situó el problema en una reconstrucción más profunda de lo previsto. Según su análisis, compartido con James Vowles y la cúpula del equipo, Williams ya ha localizado dónde empezó a torcerse la situación, pero no basta con identificar el origen. “Estamos intentando ir al origen de los problemas junto a James Vowles y toda la dirección del equipo”, señaló. “Creemos que ya hemos identificado dónde empezaron a ir mal las cosas, pero ahora la pregunta es qué hacemos a partir de aquí, cuánto tardarán esos cambios en dar resultado y lo agresivos que vamos a ser en la recuperación”.

El propio Sainz dejó claro que ese proceso consume hoy toda su atención. “Hay tanta información y tantas cosas en proceso que apenas queda espacio para pensar en otra cosa”, explicó, en una línea coherente con su decisión de aparcar cualquier movimiento hasta el verano.

La dimensión del retroceso de Williams es clave en ese examen. Después de cerrar 2025 con dos podios y el quinto puesto en el campeonato de constructores, el equipo esperaba al menos sostenerse cerca de ese nivel en 2026, apoyado además en sus horas extra de túnel de viento. Sainz reconoció que esa previsión no se ha cumplido. “La esperanza no era reducir completamente la distancia, pero sí mantenernos más o menos donde terminamos el año pasado”, dijo. Sin embargo, al comparar la evolución del coche con la de los equipos de cabeza, su conclusión fue contundente: “Si acaso, la diferencia ha aumentado”.

Para el español, el diagnóstico también cambia el tipo de solución que necesita Williams. “Eso demuestra que no todo es dinero y, al mismo tiempo, es una buena noticia porque el dinero no es el problema en Williams”, afirmó. Según explicó, el equipo tiene presupuesto, inversión de la junta directiva y ha destinado recursos a sus instalaciones, pero el cuello de botella está en otra parte. “La mayor parte está en los procesos, la eficiencia y los métodos de trabajo”, dijo. “Ahí es donde realmente debemos acertar y también incorporar talento de otros equipos para entender en qué áreas todavía no somos lo suficientemente fuertes”.

Ese es el punto sobre el que girará su decisión cuando llegue el parón: si la reconstrucción interna de Williams ofrece señales suficientes para justificar una espera de varios años o si, con 31 años y a poco más de dos meses de cumplir 32, necesita un proyecto capaz de devolverle antes a las posiciones de cabeza.