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Red Bull seguirá limitado por su viejo túnel de viento

Red Bull cree haber dado sus primeras señales de mejora en la correlación del RB22 tras el paquete introducido en Miami, pero el equipo seguirá desarrollando el coche con su envejecido túnel de viento de Bedford hasta que la nueva instalación de Milton Keynes entre en funcionamiento, algo previsto para principios de 2027.

Pierre Wache, director técnico de Red Bull Racing, aseguró que la tendencia es positiva, aunque dejó claro que el problema de fondo no ha desaparecido. “Sí, va en la dirección correcta, pero seguimos teniendo la misma herramienta y los mismos problemas. Estamos limitados por ello. Intentamos maximizar lo que tenemos y ya veremos el resto”, dijo a Motorsport.com. “Pero pronto tendremos una nueva herramienta y espero que nos aporte otro paso adelante.”

La mejora que ha devuelto algo de confianza a Red Bull llegó con el paquete de Miami, que incluía su propia versión del alerón “Macarena” y unos pontones profundamente revisados. Wache explicó que “esos pontones estaban en desarrollo desde los test de Baréin” y añadió que “el paquete [original] para el Gran Premio de Baréin fue más o menos el que introdujimos en Japón”.

Ese matiz importa porque la duda sobre la correlación había reaparecido con fuerza en Suzuka. Allí, en el Gran Premio de Japón, Max Verstappen dijo que no podía “notar realmente la diferencia” tras el primer gran paquete de chasis de 2026. En cambio, en Miami las nuevas piezas se comportaron exactamente como Red Bull había previsto en simulación.

El obstáculo sigue siendo una infraestructura que el equipo considera claramente superada. Red Bull continúa dependiendo de un túnel de viento cercano a Bedford con unos 70 años de antigüedad, una instalación que Christian Horner describió repetidamente en su etapa como jefe de equipo como una “reliquia de la Guerra Fría”. Horner también comparó en su día el desfase entre los datos del túnel y el comportamiento real en pista con mirar “dos relojes distintos”.

La consecuencia es que la nueva herramienta no llegará a tiempo para cambiar el rumbo de esta temporada. Wache espera que el nuevo túnel de viento esté operativo a principios del próximo año, por lo que no será utilizable en 2026. Hasta entonces, Red Bull seguirá apoyándose en la instalación antigua para las siguientes evoluciones del RB22, incluido un “pequeño paso” previsto para Montreal y otra actualización de mayor calado al inicio de la gira europea, con el objetivo de alcanzar el peso mínimo del coche en el Gran Premio de Austria de finales de junio. Ese mismo túnel también condicionará los primeros trabajos de desarrollo del monoplaza de 2027.