Gino Rosato, una figura histórica de Ferrari entre mediados de los años 90 y 2023, se ha incorporado a Red Bull con efecto inmediato como consultor externo y ya está presente este fin de semana en el Gran Premio de Canadá, según informó RacingNews365.
Su llegada no es la de un empleado a tiempo completo, sino la de un consultor freelance que, de acuerdo con esa información, acudirá a entre ocho y diez grandes premios. Tampoco se espera que aparezca con la indumentaria oficial del equipo, pero su incorporación se interpreta como un refuerzo directo de la estructura deportiva y operativa de Red Bull.
El movimiento tiene peso por el perfil de Rosato y por sus conexiones dentro del paddock. Durante casi tres décadas en Maranello trabajó estrechamente con Michael Schumacher y, antes de salir de Ferrari, coincidió con Laurent Mekies, ahora al frente del proceso de reconstrucción de Red Bull.
A eso se suma su relación con el entorno Verstappen. RacingNews365 señala que Rosato mantiene una buena relación con Max Verstappen y con su padre Jos. En una información publicada en Italia, el propio Rosato resumió así esa cercanía: “Podría escribirle a Max ahora mismo y recibir una respuesta en pocos minutos”.
Su fichaje llega en un momento de reajuste profundo dentro de Red Bull tras la salida de varias figuras clave. Entre los nombres citados en los informes aparecen Adrian Newey, Jonathan Wheatley, Christian Horner y Helmut Marko, mientras que también se apunta a la futura marcha de Gianpiero Lambiase a finales de 2027 o, como muy tarde, en 2028.
En paralelo, Red Bull ya había confirmado cambios internos con Ben Waterhouse en un nuevo puesto como chief performance and design engineer y Andrea Landi como head of performance. En ese contexto, la llegada inmediata de Rosato añade experiencia, contactos y conocimiento del paddock a un equipo que sigue recomponiendo su estructura alrededor de Mekies.
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