Red Bull cree que su progreso con el RB22 sigue sin ser suficiente y que tendrá que decidir pronto si mantiene el desarrollo de 2026 o adelanta el cambio de recursos al coche del próximo año. Tras el fin de semana de Hungría, Laurent Mekies señaló que los datos del equipo siguen mostrando que faltan varios décimos para alcanzar a Mercedes, al que identificó como la referencia actual.
El jefe de equipo de Red Bull, Laurent Mekies, explicó a RacingNews365 que la escudería tendrá que “tomar una decisión sobre el equilibrio entre este año y el próximo” antes de lo que hizo la temporada pasada, especialmente por la situación reglamentaria actual. El mensaje deja claro que, aunque el coche ha avanzado, Red Bull no ve margen para seguir empujando indefinidamente al mismo ritmo sin comprometer el futuro del proyecto.
Mekies subrayó que el equipo sí ha dado pasos importantes desde el inicio del campeonato. Aseguró que Red Bull ha encontrado “mucho rendimiento” en el coche entre la primera carrera y Hungría, en un esfuerzo por corregir lo antes posible la gran desventaja con la que arrancó el año.
Ese retraso inicial, según el director técnico Pierre Waché, no fue casual. En Hungría admitió que Red Bull empezó tarde con el RB22 después de dedicar recursos durante mucho tiempo a la lucha por el título de la temporada anterior. “Empezamos muy tarde con el coche nuevo. Además, otros equipos simplemente hicieron un muy buen trabajo”, dijo.
Waché también detalló que los problemas del RB22 al principio no se reducían a una falta general de carga. Red Bull sufrió dificultades mecánicas que impedían a los pilotos tener una sensación correcta a través del volante, algo que llevó tiempo corregir y que ayudó a explicar por qué el coche quedó tan lejos de la cabeza en las primeras carreras, con una desventaja superior a un segundo.
Aunque las reducciones de peso y las mejoras aerodinámicas han acercado al equipo, Waché reconoció que persisten debilidades de base. El RB22 sigue mostrando inestabilidad en la entrada de curva y subviraje en el centro del viraje, problemas que afectan tanto a Max Verstappen como a Isack Hadjar y que Red Bull trata de compensar con herramientas de reglaje mecánico.
Por eso Mekies ya da por hecho que el siguiente paso no pasa solo por añadir piezas nuevas. “Probablemente sea difícil imaginar que vamos a seguir a este ritmo, pero de todos modos tenemos que pensar en la mejor manera de cerrar esas últimas décimas de desventaja”, dijo. Esa decisión marcará hasta dónde puede llegar Red Bull esta temporada y cuándo empezará a priorizar el coche del próximo año.
© Lukas Raich