Racing Bulls salió del Gran Premio de Barcelona con seis puntos gracias al octavo puesto de Liam Lawson y el noveno de Arvid Lindblad, pero el doble resultado en los puntos volvió a dejar al descubierto el problema que puede definir su temporada: el coche rinde mejor a una vuelta que en ritmo de carrera, y eso sigue pesando frente a Alpine en la pelea por la quinta plaza del campeonato.
Lawson partió octavo y terminó octavo, mientras Lindblad remontó desde la 11ª posición para completar el segundo doblete consecutivo del equipo en los puntos. Sobre el papel, fue otro fin de semana sólido para Racing Bulls. En la práctica, el domingo confirmó que convertir su velocidad de clasificación en resultados más ambiciosos sigue siendo la asignatura pendiente.
La comparación directa con Alpine fue la que dejó ese sabor a oportunidad perdida. Pierre Gasly ganó posición sobre Lawson gracias a una parada barata bajo Virtual Safety Car, y Franco Colapinto también adelantó en pista a los dos Racing Bulls antes de caer del octavo al décimo puesto por una sanción. El resultado final permitió a Racing Bulls rescatar un balance útil, pero Alpine sigue 16 puntos por delante en la lucha por ser el mejor del resto.
Alan Permane, jefe del equipo Racing Bulls, admitió tras la carrera que el balance no era del todo satisfactorio. “Hay sentimientos encontrados tras la carrera de hoy en Barcelona. Después de un fin de semana fuerte, pareció que retrocedimos un poco en carrera”, dijo. Permane fue aún más claro al medir el rendimiento frente a su rival directo: “Los Alpine claramente fueron mejores que nosotros hoy”, aunque destacó que el equipo ha dado “un gran paso adelante” respecto a Miami, otro circuito con curvas rápidas.
Ese contraste explica buena parte del momento de Racing Bulls en 2026. El coche ha mostrado una base competitiva en clasificación, con Lawson entrando en Q3 por segunda cita seguida, y el neozelandés ya ha puntuado en cinco de los siete grandes premios disputados. Pero la batalla con Alpine exige algo más que buenas salidas desde la parrilla, porque los domingos siguen sin ofrecer el mismo nivel.
El propio Lawson situó ahí el foco del equipo al hablar con medios como RacingNews365. “Para nosotros es bueno. La temporada es larga y todavía quedan muchas carreras. Alpine ha tenido algunas buenas carreras recientemente y ha sumado buenos puntos”, señaló. Luego resumió la cuestión central: “Si mantenemos esta tendencia, está claro que tuvimos un coche rápido en clasificación. Ojalá eso se traslade al resto de la temporada. Creo que Barcelona suele ser una buena señal de eso, así que solo necesitamos solucionar el coche de carrera”.
Barcelona dejó así una lectura doble para Racing Bulls: el equipo sigue sumando, sostiene a sus dos coches en la zona de puntos y ha recortado parte de la distancia competitiva que le separaba de Alpine en circuitos de alta velocidad. Pero mientras no encuentre el rendimiento de carrera que acompañe su fortaleza a una vuelta, la quinta posición del campeonato seguirá dependiendo más de limitar daños que de imponer condiciones.
© Jonathan Borba