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Racing Bulls, multada por una salida insegura

Racing Bulls recibió una multa de 5.000 euros después de que Arvid Lindblad fuera liberado de forma insegura en la Q3 del Gran Premio de Gran Bretaña y se cruzara en la trayectoria de Oscar Piastri, que tuvo que hacer una maniobra evasiva para evitar la colisión en el pit lane de Silverstone.

La sanción no llegó por un toque ni por una infracción del piloto, sino por un error del equipo en uno de los momentos más sensibles de la clasificación. Los comisarios revisaron las imágenes de vídeo y las cámaras onboard y concluyeron que el coche 41 salió del garaje de Racing Bulls prácticamente al mismo tiempo que el de su compañero Liam Lawson, justo antes de los últimos intentos de la Q3. En esa secuencia, Lindblad se incorporó a la calle de boxes y quedó en el camino del McLaren de Piastri.

Aunque no hubo contacto entre ambos coches, la maniobra obligó al australiano a reaccionar de inmediato. Piastri tuvo que frenar y desplazarse hacia la izquierda del muro del pit lane para evitar al VCARB03 de Lindblad cuando este entraba en el carril rápido. Para la FIA, esa acción fue suficiente para considerar que la liberación había sido insegura.

En su resolución, los comisarios señalaron que “el coche 41 fue liberado en la trayectoria del coche 81, lo que obligó al piloto del coche 81 a tomar una acción evasiva para evitar una colisión”. La investigación incluyó la comparecencia del propio Lindblad y de representantes del equipo antes de que se dictara la sanción.

Ese punto resultó decisivo para el alcance del castigo. Según el informe, el representante de Racing Bulls reconoció que la salida fue “resultado de un error de juicio del equipo” y asumió la responsabilidad por la liberación insegura. Esa admisión reforzó la lectura de que el problema estuvo en el muro y no en la actuación del piloto una vez recibió la orden de salir.

Por eso la FIA optó por una multa económica en lugar de una penalización deportiva contra Lindblad. Los comisarios explicaron que actuaron “en consonancia con incidentes similares anteriores durante sesiones de clasificación” y teniendo en cuenta que el piloto “simplemente seguía las instrucciones del equipo”. En términos competitivos, el castigo deja intacto el resultado de la Q3 para ambos implicados, con Piastri octavo y Lindblad noveno en la parrilla, pero subraya el coste que puede tener para un equipo un error de sincronización en boxes incluso sin contacto ni cambio de posiciones.