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Racing Bulls da un paso al frente con Lawson noveno

Racing Bulls cerró el viernes del GP de Austria con señales claras de progreso después de colocar a Liam Lawson noveno en la FP2 pese a perder toda la primera sesión y de salir del Red Bull Ring convencido de que tiene coche para pelear en el grupo medio.

Lawson solo rodó por la tarde, ya que Ayumu Iwasa ocupó su monoplaza en la FP1, y aun así se metió en el top 10 en su única tanda del día. Arvid Lindblad completó una jornada también sólida: fue sexto en la primera sesión y terminó duodécimo en la segunda, confirmando que el ritmo de ambos coches apareció desde el inicio.

La lectura interna del equipo fue todavía más optimista por lo que vio en su programa de trabajo. Alan Permane, director de carrera de Racing Bulls, explicó en declaraciones difundidas por la escudería que el viernes comenzó con una investigación aerodinámica que dio resultados positivos, hasta el punto de mantener esa configuración en los dos coches para la FP2. “Fue un buen día para nosotros”, resumió.

Permane señaló que tanto Lawson como Lindblad quedaron satisfechos con el comportamiento del coche por la tarde, con un balance decente y sin problemas para completar el plan previsto. En el caso de Lindblad, añadió que el piloto sigue ganando confianza, especialmente ahora que llega a circuitos que conoce bien. De Lawson destacó que se puso al día de inmediato pese a haberse perdido la FP1.

El punto débil, sin embargo, sigue localizado. Permane admitió que al equipo aún le queda trabajo en la frenada, el área que considera su principal debilidad, y ese será el foco durante la noche. Lindblad coincidió con ese diagnóstico al reconocer que tuvo algunas dificultades con los frenos y con el equilibrio, aunque las definió como detalles pequeños que se pueden corregir antes del sábado.

Aun con esa reserva, el mensaje de Racing Bulls fue de avance real respecto a citas recientes. Permane aseguró que el equipo está “mucho más feliz” con su ritmo en tandas largas aquí que en Barcelona y sostuvo que ha “dado un paso adelante”, una valoración especialmente relevante en un pelotón medio donde pequeñas diferencias pueden cambiar varias posiciones.

Lawson también incidió en esa idea tras bajarse del coche. El neozelandés describió la suya como “una tarde sólida” y dijo que, aunque tuvo que recuperar terreno en la FP2, el coche estaba en un buen punto y eso le permitió reencontrar el ritmo con facilidad. Avisó, eso sí, de que “hay mucho trabajo por hacer” porque la lucha en la zona media está “extremadamente apretada” y obliga a encontrar mejoras pequeñas en cada detalle.

Lindblad fue igual de claro sobre las aspiraciones inmediatas. El británico consideró que el ritmo mostrado está en una línea parecida a la de las últimas carreras y subrayó el trabajo de desarrollo realizado por el equipo en las últimas citas. Con ese paquete y con los ajustes pendientes en la frenada y el equilibrio, dijo que está confiado en que Racing Bulls puede luchar por entrar en la Q3 y por sumar puntos este fin de semana en Spielberg.