Sergio Pérez aseguró que su intervención para llevar a Force India a la administración concursal en 2018 evitó la quiebra del equipo y permitió la supervivencia de la estructura que hoy compite en Fórmula 1 como Aston Martin.
En el podcast High Performance, el mexicano explicó que la situación financiera era límite. Según relató, Force India no le pagó el salario durante un año entero y un proveedor impagado había presentado una petición de liquidación que podía cerrar la empresa. Eso, dijo, habría dejado sin trabajo a toda la plantilla.
Pérez contó que él y su representante, Julian Jakobi, actuaron para cambiar ese escenario. "Julian y yo nos movimos. Si no hubiéramos entrado en administración, el equipo habría quebrado. La Force India de entonces, es decir, el Aston Martin de hoy, no habría existido", afirmó.
La parte más llamativa del proceso, según su versión, es que se desarrolló en plena temporada y entre Grandes Premios. Pérez describió un verano de 2018 en el que alternaba su trabajo en pista con reuniones legales para intentar salvar al equipo. En una de ellas, dijo, estuvo con abogados "literalmente" justo antes de la clasificación y después se subió al coche. En otra ocasión, antes de la carrera, estaba en otra reunión en lugar de con los ingenieros porque entendía que también tenía que ayudar a salvar la escudería.
Pérez también reconoció que la decisión podía interpretarse mal dentro del paddock y del propio equipo. En su primer comentario atribuido completo, Sergio Pérez, piloto de Force India entonces, explicó en High Performance que habló directamente con los empleados porque "suena mal, que el piloto mete al equipo en administración". Les trasladó el motivo de fondo: "Lo hago por todos vosotros. Si seguíamos así, todos ibais a perder vuestro trabajo. Era la única manera".
Una vez que el High Court de Londres situó a Force India en administración en 2018, el equipo dispuso de 90 días para encontrar comprador. Finalmente apareció el consorcio liderado por Lawrence Stroll, que adquirió la estructura de Silverstone. Después pasó a competir como Racing Point antes de adoptar el nombre de Aston Martin en 2021.
La importancia de aquel movimiento, en términos deportivos y de supervivencia de la escudería, es la que Pérez quiso subrayar: su decisión no solo evitó el colapso inmediato de Force India, sino que mantuvo con vida la base del actual proyecto de Aston Martin en la F1.
© Petr Urbanek