El Sex Work Autonomous Committee (SWAC) ha convocado una huelga para el 23 de mayo, en plena actividad del Gran Premio de Canadá de Fórmula 1 en Montreal, con la intención de golpear el momento más rentable del año para clubes y bares y forzar mejoras laborales y el reconocimiento de las trabajadoras como empleadas.
El colectivo explicó que eligió de forma deliberada el fin de semana del gran premio porque es cuando los locales registran más actividad y mayores ingresos. En un comunicado citado por Reuters, SWAC señaló que cree que “el gran premio es el mejor momento para hacer huelga” porque “los clubes están en su momento de más trabajo, lo que lo convierte en el periodo más lucrativo del año para nuestro jefe”. Añadió que esa es su oportunidad de “amenazar esos ingresos y afectarles cuando más les duele”.
La disputa se centra en unas condiciones que, según el comité, empeoran precisamente cuando la ciudad recibe el mayor foco de atención de la F1. SWAC denunció nuevas normas, un aumento de las tarifas que pagan las bailarinas a los locales, sobreventa de turnos y, en general, peores condiciones de trabajo. También sostuvo que, aunque muchas trabajadoras figuran como contratistas independientes, deben cumplir horarios, códigos de vestimenta y otras reglas internas sin acceder a las protecciones asociadas a un empleo formal.
Céleste Ivy, bailarina de Montreal y miembro del comité, dijo a the Montreal Gazette que “como no somos empleadas asalariadas, no tenemos acceso a las protecciones que otros trabajadores suelen tener”.
Entre las quejas concretas, SWAC señaló el modelo de cuotas que cobran algunos locales. Según las cifras difundidas por el grupo el año pasado, un club de Montreal llegó a cobrar 110 dólares por noche durante cinco noches de eventos vinculados a la F1 y, con una media de 60 bailarinas por jornada, ingresó alrededor de 33.000 dólares solo por esas tasas.
El comité sostiene que ese sistema concentra el poder en manos de los dueños y además incentiva la sobreocupación de personal. En su argumentación, afirmó que la relación real es la de un empleador con sus trabajadoras, pese a la clasificación contractual utilizada, y denunció también falta de atención a la seguridad en el lugar de trabajo.
La capacidad de presión de la convocatoria está directamente ligada al tamaño del evento. El Gran Premio de Canadá de 2025 reunió a 352.000 asistentes y el fin de semana de Fórmula 1 figura entre los mayores picos turísticos y de negocio del año en Montreal. Ahí está la palanca de la huelga: intentar convertir el mayor escaparate de la ciudad durante la F1 en un coste económico para los locales si no cambian sus condiciones.
© Jonathan Borba