Mercedes se marcha al parón veraniego de la Fórmula 1 al frente de los dos campeonatos de 2026, pero dentro del equipo nadie lo interpreta como una zona de confort, sino como el inicio de la fase más peligrosa de la lucha por los títulos.
Tras el Gran Premio de Hungría, la escudería alemana lidera el campeonato de constructores con 72 puntos de ventaja sobre Ferrari, mientras Andrea Kimi Antonelli manda en el de pilotos con 50 puntos sobre Lewis Hamilton. Aun así, el director técnico adjunto de Mercedes, Simone Resta, advirtió en el Nu Silver Arrows Radio Show de que el equipo afronta “bastante más presión en comparación con las primeras carreras” después de que sus rivales se hayan acercado en las últimas citas.
Ese aviso contrasta con una primera mitad de curso muy sólida. Mercedes ha ganado ocho de los once primeros Grandes Premios, con Antonelli como gran referencia gracias a seis victorias, incluida una racha de cinco triunfos consecutivos que le consolidó como favorito al título.
Resta cree que esa ventaja dice poco sobre lo que viene ahora. “La historia nos dice que el campeonato siempre cambia después del parón de verano”, afirmó. “La presión aumenta sobre los equipos que van líderes, pero también sobre los equipos que intentan recortar. El ambiente se vuelve más intenso y cada resultado tiene más peso”.
En Mercedes esperan además una segunda mitad más compleja en términos operativos. Bradley Lord, director adjunto del equipo Mercedes, definió el descanso como “solo una pausa antes de la tormenta” y sostuvo que “la parte dura empieza en muchos sentidos después del parón”. Según explicó en el mismo espacio, a medida que se reducen las carreras disponibles, aumenta la presión, se intensifica la secuencia de pruebas fuera de Europa y el equipo pasa más tiempo lejos de la fábrica, mientras sigue desarrollando el coche e introduciendo mejoras en condiciones “inevitablemente mucho más complicadas”.
Lord resumió la situación con un mensaje de control más que de euforia. Mercedes, dijo, llega al descanso “en la mejor posición posible” al liderar ambos campeonatos, pero convertir esa ventaja en títulos dependerá de mantener la calma y la disciplina. “No se trata de trabajar a un ritmo frenético. Se trata de que cada decisión esté bien pensada y de que cada paso adelante esté bien planificado”, señaló.
Resta fue en la misma línea al insistir en que Mercedes no puede “dormirse en los laureles” en la segunda mitad del año. Para él, ese tramo final es el que realmente mide la fortaleza de una organización bajo presión y, a menudo, el momento en el que “los campeonatos se ganan o se pierden”.
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