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Lawson exige respuestas tras la orden fallida en Austria

Liam Lawson dejó claro que Racing Bulls tiene algo que explicar después del Gran Premio de Austria, donde le pidieron gestionar los frenos con la garantía de que Arvid Lindblad no le atacaría, pero acabó siendo adelantado antes de recuperar la posición y terminar noveno.

La secuencia en el Red Bull Ring encendió la radio del equipo. Cuando Lawson preguntó: “¿Me van a atacar?”, su ingeniero de carrera, Alexandre Iliopoulos, le respondió: “Negativo. Arvid mantendrá la posición, no estamos compitiendo”. Poco después, Lindblad lanzó el ataque y le superó, lo que provocó una reacción inmediata del neozelandés: “Es la última maldita vez que hago caso. Levanto 50 metros y me atacan”. En otra de sus comunicaciones, fue todavía más tajante: “No volveré a confiar nunca en esas instrucciones”.

El origen del conflicto estuvo en la gestión de neumáticos y, sobre todo, de frenos. Lawson explicó después de la carrera que “teníamos una estrategia y la ejecutamos en el primer stint”, antes de recibir la orden de cuidar los frenos con la promesa de que no sería atacado. “Me dijeron que gestionara los frenos y que no me iban a atacar, pero me atacaron”, dijo. También reveló que en las primeras vueltas sufrió un sobrecalentamiento anormal de los frenos, hasta el punto de que el calor llegaba al cockpit, aunque más tarde la situación se estabilizó.

Racing Bulls acabó corrigiendo la situación en pista. Lawson se mantuvo cerca de Lindblad en el segundo stint y recuperó la posición después de las paradas gracias a la estrategia, cruzando la meta en novena posición, justo por delante de su compañero, décimo.

La tensión fue suficiente para que el jefe del equipo, Alan Permane, interviniera en la vuelta de desaceleración. “Liam, soy yo. Cálmate. Estás bien. Nos ocuparemos de ello. No te preocupes. Mantén la calma”, le dijo por radio. Lawson respondió con un simple “Entendido”.

Después de la carrera, Lawson admitió que dentro del equipo “probablemente” tendría que haber conversaciones sobre lo ocurrido. Ya en Silverstone, rebajó el tono y dio por zanjada su parte del asunto porque había recuperado la plaza en pista. “Sinceramente, no tenía mucho que ver conmigo”, dijo. “Para mí se resolvió en la carrera. Recuperé mi posición, así que cuando terminamos estaba completamente bien”. Eso deja el foco en Racing Bulls, que salvó un doble final en los puntos, pero con una orden de equipo incumplida que Lawson ya ha dejado claro que no piensa pasar por alto.