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Honda enfría las expectativas de Aston Martin en Miami

Honda llega al GP de Miami con nuevas contramedidas para intentar reducir las vibraciones del AMR26 y mejorar su fiabilidad, pero ya ha dejado claro que ese trabajo no se traducirá por ahora en una ganancia visible de rendimiento en pista. Shintaro Orihara, ingeniero jefe y responsable de pista de Honda F1, fue directo antes del fin de semana: “Siendo realistas, este progreso no tendrá un impacto visible en el rendimiento de la unidad de potencia en pista, por lo que no debemos esperar grandes mejoras”.

El mensaje es relevante por el contexto en el que Aston Martin afronta la cita de Florida. El equipo sigue sin puntos, ocupa la 11ª y última plaza del Mundial tras las tres primeras carreras de 2026 y las vibraciones de la unidad de potencia Honda se han convertido en uno de los principales focos de preocupación. De hecho, el equipo sólo ha logrado ver la meta en un gran premio este año, cuando Fernando Alonso fue 18º en Suzuka, a una vuelta del líder.

Honda y Aston Martin aprovecharon el parón de casi un mes después de Japón para trabajar sobre ese problema. Orihara explicó que fue “un periodo largo pero intenso entre carreras, con mucho trabajo realizado en colaboración con el equipo Aston Martin, tanto en Japón como en el Reino Unido”, y añadió que Suzuka confirmó que “el trabajo va por buen camino”. Después de aquella carrera, Honda retuvo por primera vez uno de los AMR26 en Sakura para realizar más pruebas estáticas, centradas en “reducir las vibraciones y, por tanto, aumentar la fiabilidad”.

Según Orihara, ese trabajo ya ha dejado resultados concretos. “Hemos logrado algunos avances, lo que nos permitirá implementar nuevas medidas correctivas en Miami y más adelante en la temporada”, dijo. Aun así, la prioridad sigue siendo contener el problema más que esperar un salto inmediato en competitividad.

Miami, además, plantea un examen distinto para el paquete de Aston Martin y Honda. Orihara definió el trazado como “el primer circuito del calendario de 2026 con muchas curvas de baja velocidad” y también como un escenario “único”, con “dos largas secciones de aceleración máxima y varias curvas de baja velocidad”. Para la unidad de potencia, eso obliga a mejorar la manejabilidad en la zona lenta y a optimizar la gestión de la energía en ese sector si quieren extraer el máximo rendimiento.

La carrera también será la primera del año con calor, otro factor sensible bajo la nueva normativa. Orihara subrayó que será “fundamental” mantener bajo control las temperaturas de la unidad de potencia, una tarea que gana todavía más importancia en un fin de semana Sprint.

Ese formato reducirá el margen de reacción desde el primer momento. Honda sólo tendrá una sesión de entrenamientos libres, “aunque sea de 90 minutos”, para “optimizar todos los ajustes de datos según la nueva normativa y definir las mejores especificaciones de refrigeración antes de la clasificación Sprint”, explicó Orihara. Por eso, la FP1 de Miami será crucial para comprobar si las medidas introducidas mejoran la fiabilidad del AMR26 sin cambiar todavía el panorama de rendimiento de Aston Martin.