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Ferrari teme un bucle técnico tras Miami

Ferrari salió del Gran Premio de Miami con más preguntas que respuestas después de estrenar 11 piezas nuevas y seguir lejos del salto que esperaba, hasta el punto de que el exingeniero de la Scuderia Rob Smedley advirtió de que el resultado puede ser “ligeramente desmoralizador” porque abre la puerta a un problema de correlación que frene el desarrollo del coche.

La Scuderia llevó a Florida el paquete de novedades más grande de toda la parrilla, con un nuevo suelo, difusor y una revisión del alerón trasero, pero el fin de semana terminó con Lewis Hamilton sexto y Charles Leclerc octavo tras una sanción de 20 segundos. El contraste fue especialmente duro porque McLaren dio un paso más convincente, firmó el segundo y el tercer puesto y redujo a 16 puntos la ventaja de Ferrari sobre el equipo de Woking en el campeonato de constructores.

Smedley, exingeniero de Ferrari entre 2004 y 2013, explicó en el podcast High Performance Racing por qué un paquete así puede convertirse en un problema mayor que un simple mal resultado. “100%. Es ligeramente desmoralizador porque, desde un punto de vista técnico, inicia esencialmente ese bucle negativo que luego tienes que diseccionar. ¿Qué has traído? ¿Qué está funcionando? ¿Qué no está funcionando?”, dijo. También avisó de que, si las piezas no correlacionan entre el simulador, el túnel de viento y la pista, Ferrari tendría que “volver al túnel”, retrasando el trabajo de desarrollo que debería estar haciendo.

Ese es el riesgo central para Ferrari: dejar de buscar rendimiento para empezar a entender por qué sus propias herramientas no reproducen lo que pasa en el asfalto. Otmar Szafnauer, exjefe de equipo de Alpine, respaldó esa idea en el mismo podcast y señaló que, si ese es realmente el problema de la Scuderia, el golpe es doble. “Tienes recursos finitos, y ahora estás poniendo esos recursos en la correlación, no en hacer el coche más rápido”, afirmó. Según Szafnauer, sin una buena correlación mejorar el coche pasa a depender “solo de la suerte”, y los ingenieros que deberían estar persiguiendo rendimiento terminan desviados a resolver discrepancias entre datos y realidad.

La preocupación gana peso por el contexto del inicio de temporada. Ferrari había arrancado 2026 con suficiente solidez como para que Hamilton lograra su primer podio con el equipo en China, y antes de Miami incluso Mercedes veía al conjunto de Frédéric Vasseur como una amenaza principal. Pero el gran paquete de Ferrari no cambió la jerarquía esperada y fue McLaren quien salió reforzada del fin de semana.

Szafnauer contó que en Miami le dijo a Andrew Shovlin, director de ingeniería de pista de Mercedes, que McLaren sería el mayor rival del equipo alemán, no Ferrari. Después de la carrera, fue más allá: cree que “McLaren pronto superará a Ferrari en el campeonato”. Esa advertencia deja a la Scuderia en una posición delicada, porque ya no solo necesita que sus novedades funcionen, sino resolver rápidamente cualquier duda de correlación mientras McLaren gana impulso y Mercedes todavía guarda su principal paquete de mejoras para Canadá.