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Ferrari teme que su motor lastre también Canadá

Miami confirmó que el gran problema de Ferrari en 2026 no está en la SF-26 como coche, sino en su unidad de potencia: la Scuderia llevó el mayor paquete de novedades de la parrilla, pero se quedó por primera vez esta temporada sin un top 3 ni en sprint ni en gran premio y salió de Florida pendiente de una posible vía reglamentaria para corregir su déficit.

La lectura que dejó el fin de semana es nítida. La SF-26 fue descrita como “un óptimo coche”, pero la desventaja frente a la power unit de Mercedes y también frente a la de Red Bull “condena a la Scuderia de Maranello”. Ese punto débil ya había sido señalado durante el arranque del nuevo ciclo reglamentario, con el motor de la SF-26 identificado como la parte más frágil del proyecto y un problema “demostrado por los datos”, según el balance publicado el 5 de mayo.

En Miami, Ferrari introdujo 11 piezas nuevas, más que ningún otro equipo. El paquete funcionó, pero no cambió el fondo del problema. Frederic Vasseur, jefe de Ferrari, admitió que fue “la primera vez esta temporada que Ferrari no termina con un coche entre los tres primeros ni en un Gran Premio ni en una Sprint”. También explicó que “el ritmo era fuerte en aire limpio y estábamos peleando delante, pero una vez caímos en tráfico fue más difícil y la consistencia fue el principal problema”. Su conclusión reforzó el diagnóstico: “las mejoras funcionaron como esperábamos”.

Eso desplazó el foco del chasis al motor y a la gestión de energía. La pérdida se vio sobre todo en las rectas de Miami, un trazado en el que la potencia y la entrega eléctrica marcaron diferencias. Ya en la sprint qualifying, ambos Ferrari cedieron más de tres décimas en un sector en el que la propulsión tenía un peso casi decisivo. En carrera, Charles Leclerc llegó a liderar alrededor de 15 vueltas tras una gran salida, pero después empezó a ceder terreno.

Esa fragilidad obligó además a Leclerc a defenderse de una forma poco convencional. En lugar de frenar más tarde, anticipó la frenada para recargar batería y protegerse luego con más empuje eléctrico en recta. “Es la única forma que tengo de mantenerme cerca”, dijo por radio. La maniobra le permitió resistir durante un tiempo, pero no sostener el ritmo hasta el final. Su carrera terminó de torcerse con un trompo y una sanción de 20 segundos por cortar varias curvas en la última vuelta.

La preocupación ahora se traslada a Montreal. Sobre el papel, Canadá amenaza con castigar el mismo punto débil de Ferrari porque aparece como otro circuito de stop and go, con al menos cuatro rectas importantes. Si Miami expuso el déficit, el Gilles Villeneuve puede amplificarlo.

Al mismo tiempo, Canadá se ha convertido en una cita clave por el ADUO, el mecanismo reglamentario que abre oportunidades extra de desarrollo de la unidad de potencia a los fabricantes que estén por detrás del motor de referencia. El sistema prevé dos oportunidades para quienes estén a un 2% o más, una para los que estén entre el 2% y el 4%, y dos para los que superen el 4% de desventaja. La revisión del rendimiento del motor de combustión debía hacerse tras la sexta, la duodécima y la decimoctava prueba del calendario.

Ahí entra la inquietud de Ferrari. AutoRacer.it sostiene que en Maranello existe “cierta preocupación” por que la FIA no reconozca a la Scuderia “las máximas ventajas previstas por el ADUO para desarrollar la power unit”. El mismo análisis encuadra el asunto como una “partida política” y señala que Toto Wolff ya se ha pronunciado con fuerza para evitar que la Federación dé a Ferrari demasiada “cuerda”.

Ferrari espera poder intervenir en la unidad de potencia después del veredicto de la FIA, aunque el alcance real de esa posibilidad no se conocerá hasta después de Montreal. La previsión inmediata, en cualquier caso, es poco alentadora: según la misma información, el nuevo motor no debutaría antes del Gran Premio de Bélgica en Spa. Eso dejaría intacto el déficit en Canadá, Mónaco, España, Austria y Gran Bretaña, y convierte la decisión sobre el ADUO en el frente que puede definir si Ferrari corrige su rumbo o sigue atrapada por su motor.