Williams pasó de empezar 2026 con un FW48 casi 30 kilos por encima del peso mínimo a meter a sus dos coches en los puntos en Miami, con Carlos Sainz noveno y Alexander Albon décimo, en la primera señal sólida de que su reacción tras el invierno empieza a funcionar.
El resultado dio valor real a un paquete de mejoras preparado durante el parón provocado por las cancelaciones de Baréin y Arabia Saudí, un margen que el equipo necesitaba con urgencia después de un arranque muy por detrás de sus expectativas. James Vowles, jefe del equipo Williams, explicó en Miami que “el receso nos dio la oportunidad de tomar un respiro, ponernos al día y formar un plan no solo para Miami, sino hasta el final de la temporada para volver a colocarnos en una posición sensata”.
Miami era algo más que una mejora puntual. Williams venía de un invierno que Vowles ha definido como “realmente caótico”, con errores en los nuevos sistemas internos, una planificación que no funcionó como esperaba y un coche mucho más complejo de lo previsto. El propio Vowles admitió que el equipo “cometió errores con parte del software” que estaba utilizando y que el FW48 era “el más complejo”, con retrasos que acabaron empujando al equipo a una solución de compromiso muy cara en rendimiento: añadir peso para sacar adelante piezas a tiempo.
Ese lastre marcó el inicio de la temporada. Las estimaciones situaban al FW48 en torno a 28 kilos por encima del nuevo mínimo reglamentario de 768 kg, e incluso cerca de 30 kilos en otros balances, una desventaja equivalente a alrededor de un segundo por vuelta. Tras las primeras carreras, Williams apenas había sumado dos puntos y figuraba noveno en constructores, solo por delante de Cadillac y Aston Martin en esos primeros cortes.
La mejora de Miami se apoyó en una actualización amplia, con cambios en el suelo, la cubierta motor, las aperturas de refrigeración, los pontones y la zona trasera, además de una primera reducción de peso. Según los datos citados en los resúmenes, el equipo pasó de estar a un +3,2% del líder al inicio del año a bajar del 2% en Miami, suficiente para volver a la pelea del grupo medio y superar a rivales directos como Haas, Audi y Racing Bulls durante el fin de semana.
Lo más llamativo es que, según Vowles, Williams ya ha resuelto en fábrica el problema del sobrepeso, pero no puede trasladar toda esa ganancia al coche de una sola vez. Consultado por MARCA, afirmó: “No se ha entregado al coche porque, con el límite de costes actual, ya no es eficiente hacerlo”. También precisó que en Miami la rebaja era “un par de kilos” y que “cada carrera habrá una rebaja similar, básicamente”. En otra valoración llegó a asegurar que el trabajo de ingeniería ya ha quitado “todo el sobrepeso e incluso un poco más”, hasta el punto de hablar de “10 kilos más” eliminados sobre el papel.
La razón de esa implantación gradual está en el límite presupuestario y en el ciclo de vida de las piezas. Vowles ha explicado que no tiene sentido fabricar versiones más ligeras de componentes que están cerca del final de su vida útil si eso obliga a producir más piezas de las necesarias y consume recursos que después faltarán para desarrollar el coche. Por eso Williams está ligando la dieta del FW48 a cada evolución aerodinámica, como hizo en Miami con un suelo nuevo, en lugar de cambiar piezas solo para aligerarlas.
El propio Vowles rebajó la euforia pese al doblete en los puntos. Dijo que “es un pequeño paso y tenemos que seguir dándolo en todas las carreras para poder marcar una diferencia tangible”. Su referencia no está en una buena actuación aislada, sino en el final del ciclo de desarrollo del coche: quiere que, “después de las vacaciones de agosto”, el FW48 esté “en la parte alta del grupo de mitad de parrilla”.
Eso convierte Miami en una prueba de credibilidad tanto para el proyecto como para su futuro inmediato. Sainz, ya consolidado como referencia del equipo en pista, fue parte central de ese avance con otra novena plaza, y Vowles dijo a DAZN tras la carrera: “Hemos traído muchísimo rendimiento, estamos moviéndonos en la dirección adecuada, estoy contento, esto es solo el principio. Va a venir más rendimiento en todas las carreras prácticamente hasta el parón, tengo confianza”. Con el FW48 otra vez en la lucha por los puntos, el siguiente objetivo de Williams pasa por recortar la distancia con Alpine y demostrar que la remontada de Miami fue el inicio de algo más estable.
© Ragnar Beaverson