© Jonathan Borba

Ferrari acelera con un nuevo suelo en Zandvoort

Publicidad

Ferrari estrenará este fin de semana en el GP de Países Bajos un nuevo suelo para el SF-26, el primer gran paso de un programa de desarrollo agresivo para la segunda mitad de la temporada con el que busca mejorar en circuitos más revirados y recortar su desventaja frente a Mercedes.

La pieza que debutará en Zandvoort es una evolución del suelo introducido en Barcelona en junio. El objetivo técnico, según ha explicado el equipo, es generar más carga aerodinámica a través de la carrocería y ampliar el rendimiento global del coche en trazados donde las rectas largas y la velocidad punta pesan menos. Por las características del circuito neerlandés, la actualización tendrá un examen inmediato en una pista que debe mostrar si Ferrari ha ampliado la ventana de funcionamiento del SF-26.

El contexto hace más delicado el estreno. Zandvoort acoge un fin de semana Sprint, así que Ferrari solo dispondrá de una sesión de entrenamientos libres antes de la clasificación para validar una modificación importante. Fred Vasseur, jefe del equipo Ferrari, dejó claro que eso no cambiará la filosofía del equipo: “Nuestro enfoque en la segunda parte del año seguirá siendo el mismo. Queremos afrontar una carrera a la vez, concentrándonos en nosotros mismos”.

Vasseur admitió también la dificultad añadida del formato: “Como siempre con el formato Sprint, tendremos a disposición una sola sesión de pruebas antes de la clasificación, lo que hace aún más importante la preparación y el hecho de conseguir hacer todo bien desde las primeras vueltas”. Aun así, Ferrari mantiene su hoja de ruta de llevar evoluciones con frecuencia, en lugar de esperar a paquetes más grandes y espaciados.

Ese nuevo suelo, de hecho, fue adelantado respecto a la planificación inicial. Según la información publicada por RacingNews365 y firmada por Paolo Filisetti, Ferrari no preveía originalmente introducir esta versión revisada en Zandvoort. El cambio llegó después del análisis de los datos de Austria y Gran Bretaña, dos pistas de características muy diferentes, que ayudaron a localizar áreas de mejora del SF-26 después de que en el Red Bull Ring no pudiera repetir, en parte por la puesta a punto, el nivel mostrado dos semanas antes en Barcelona. A partir de ahí, Maranello aprobó rápidamente la modificación y puso las piezas en producción antes incluso del parón obligatorio de dos semanas.

La ofensiva técnica no terminará en Zandvoort. Ferrari tiene previsto seguir en Monza con una evolución del motor de combustión interna, introducida gracias a su segunda ventana ADUO. El cambio principal será una turbina de mayor diámetro, pensada para mejorar el rendimiento en recta, un paso importante para una escudería que quiere reducir su déficit frente a Mercedes sin esperar a una sola mejora milagrosa.

Ese plan llega en un momento clave del campeonato. Ferrari reanuda la temporada 72 puntos por detrás de Mercedes en el Mundial de Constructores, y la combinación entre el nuevo suelo de Zandvoort y la evolución de motor prevista para Monza marcará hasta qué punto puede convertir la segunda mitad del año en una persecución real por el liderato.

Publicidad