Valtteri Bottas aseguró que no teme por su asiento en Cadillac para 2027, defendió que cumplir 37 años no supone una desventaja y sostuvo que su experiencia sigue siendo un activo para una escudería que aún no ha sumado puntos en 2026.
El finlandés, que alcanzará esa edad entre los Grandes Premios de Países Bajos e Italia, rechazó la idea de que el paso del tiempo haya reducido su nivel. “Es una buena edad para seguir con mi carrera”, dijo. También afirmó que no ha notado ningún deterioro ni en su estado físico ni en su velocidad de reacción. “En ningún momento he sentido que nada se haya degradado. Mi condición física es buena y gano más experiencia cada año. Mis tiempos de reacción siguen siendo los mismos que cuando empecé a pilotar”, explicó. Su resumen fue tajante: “Nada se ha degradado”.
Su mensaje llega en un momento en el que Colton Herta aparece citado como posible candidato a medio plazo dentro del proyecto estadounidense. Según la información disponible, Herta compite actualmente en Fórmula 2 para reunir los puntos necesarios para la Superlicencia. Bottas, sin embargo, insistió en que su continuidad ya está encaminada. “Tengo mi billete aquí para la próxima temporada y voy a concentrarme únicamente en seguir aquí”, afirmó.
Esa seguridad personal convive con una realidad mucho más dura en pista para Cadillac. Bottas admitió que el equipo sigue lejos de la zona de puntos incluso si resuelve sus problemas más inmediatos. “Todavía no estaríamos en condiciones de entrar en los puntos, porque la diferencia con los demás existe”, dijo. Y fue aún más preciso sobre el nivel actual del coche: “En carreras normales, ahora mismo podríamos terminar en algún lugar entre la 18ª y la 20ª posición. Ahí es donde estamos. Tenemos que resolver la fiabilidad para poder terminar cada carrera, esa es la prioridad”.
La lectura de Bottas es que esas limitaciones forman parte del proceso de construcción de una estructura nueva, aunque reconoció que uno de los cambios recientes le sorprendió. El ex piloto de Mercedes admitió que la salida de Graeme Lowdon en plena temporada, tras la llegada de Marcin Budkowski como director del equipo, fue inesperada. “Por supuesto, fue una sorpresa en mitad de la temporada”, señaló.
Aun así, interpretó ese movimiento como parte de una forma de actuar propia del proyecto. “Es una cierta manera estadounidense de hacer las cosas. Cuando ves que algo debe cambiarse, entonces se hace rápidamente”, dijo Bottas. El alcance real de ese relevo, y de la estabilidad que él asegura tener de cara a 2027, dependerá ahora de si Cadillac consigue transformar esa reestructuración en progreso deportivo después de una primera campaña en la que sigue anclado al fondo de la parrilla.
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