Audi llega al regreso de la Fórmula 1 en Zandvoort con una prueba clara por delante: demostrar que sus tres grandes premios consecutivos en los puntos antes del parón de verano fueron el inicio de un progreso real y no una racha aislada. Tras el salto visto desde Silverstone, el equipo reaparece convencido de que tiene coche para pelear otra vez por el top 10.
La secuencia previa al descanso sostiene esa sensación. Nico Hülkenberg y Gabriel Bortoleto puntuaron en tres carreras seguidas, una racha reforzada por los dos octavos puestos de Bortoleto en Silverstone y Spa. El brasileño resumió esa evolución al señalar que “hemos aprendido más sobre el coche con cada carrera y hemos ido liberando cada vez más de su potencial, y es importante llevar eso a la segunda mitad de la temporada”.
La explicación interna del repunte apunta tanto al coche como a la confianza. Allan McNish, director de carreras de Audi, dijo que el cambio desde el Gran Premio de Gran Bretaña se debe a que “hemos entendido cómo extraer mejor el rendimiento del coche” y a que “los pilotos han ganado confianza, y el equipo también ha ganado confianza”. Según McNish, eso permitió además aprovechar mejor las oportunidades de carrera que se fueron presentando.
Ese avance ha acercado a Audi a una referencia directa del grupo medio. McNish aseguró que el equipo está “luchando directamente contra Racing Bulls” y situó la diferencia en matices: “Creo que tenemos un ritmo muy parecido. Depende simplemente de si ellos están un poco por delante o nosotros un poco por delante”. En su análisis, Racing Bulls conserva “una pequeña ventaja” a una vuelta, pero Audi sale mejor parado en distancia de carrera.
La mejora también tiene una base técnica concreta. McNish explicó que la actualización introducida en Austria “nos ayudó mucho, especialmente en las curvas lentas, donde éramos un poco más débiles”. A partir de ahí, Audi también logró mejorar la manejabilidad del monoplaza y seguir afinando reglajes y comportamiento en curva, dos áreas que han contribuido a extraer más rendimiento del paquete.
Hülkenberg puso el objetivo del fin de semana en términos simples: “Ojalá podamos continuar donde lo dejamos en Budapest y completar otro fin de semana fuerte”. El alemán también destacó que, tras el parón, “ahora el foco está completamente puesto en la segunda mitad de la temporada”.
Audi, sin embargo, evita dar por hecho que la tendencia vaya a trasladarse intacta a Zandvoort. McNish advirtió que el parón “dio a todos la oportunidad de recargar energía” antes de una segunda mitad decisiva y recordó que el equilibrio competitivo puede haber cambiado en estas semanas. Aun así, mantuvo el objetivo intacto: la pelea por los puntos sigue siendo muy apretada, pero Audi cree que puede estar “de lleno” en esa batalla en Zandvoort y también en las carreras que vienen.
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